A esta altura de la vida, con 60 años, pocas cosas ponen colorado a José Luis Gioja. Una es que le pongan el CD con el feliz cumpleaños, ese mismo con que abren las fiestas de quinceañeras, en un acto de entrega de microcréditos. Salió disparado por la puerta y no pudo evitar el enjambre de los periodistas justo un día después de la acalorada sesión de jura en Diputados, con el tema excluyente de la pérdida de poderío político de su partido.
El gobernador se asiló en el análisis del kirchnerismo, de que pronto larga el dique Punta Negra, y de lo complicada que está la situación financiera de la provincia para dar sumas fijas a fin de año. Pero después le tocó hablar del cumpleaños. "En la Argentina, los latinos, lo festejamos y demás, pero el problema es que se te viene el calendario encima. La juventud esta acá (y se tocaba el corazón), en el espíritu", dijo.
Empezó la mañana con dos desayunos para soplar velitas. Uno fue en su casa, con su familia. "El regalo más lindo es la presencia de mi hija que está conmigo, es lo mejor", aseguró, en referencia a Flavia, que es monja fuera de la provincia. El otro desayuno fue en la Gobernación, con su equipo más cercano de colaboradores, donde hubo algunos regalitos que amontonó en una mesa en su despacho, con contenidos que no quiso develar.
A media mañana, apareció en Casa de Gobierno un grupo de Bomberos Voluntarios de Chimbas, que le fue a mostrar la nueva autobomba que les donaron desde Escocia. Los muchachos le cantaron el "que los cumplas feliz", vitoreando con aires de cancha al gobernador que les dio las muchas gracias. El cantito siguió más de una vez entre los presentes en el acto de los microcréditos.
Al salir, dijo que "el general Perón decía que conocía jóvenes de 90 años y viejos de 18 porque de última es una cuestión de actitud. Yo me quiero quedar con el de 18". Aseguró que los 60 lo encuentran "satisfecho" políticamente hablando. "Yo diría que sí estoy satisfecho, porque el sueño del pibe, lo dije alguna vez, es gobernar la provincia. Es el de todos los que hacen política y son del Interior", dijo escapándole al tema de la Presidencia.
¿Y de salud, cómo andamos? "Bien, con las ñañas que uno puede tener, hay que hacerse un chequeo de vez en cuando porque 60 años no es poco", contestó.
Por la tarde, como todos los años, Gioja fue a Mogna, a participar de las celebraciones por el día de Santa Bárbara. Dijo antes de salir que pide "que ayude a los sanjuaninos, que ayude a la familia, que ayude a todos, que nos siga dando fuerza a los que queremos trabajar".
Por la noche, el flamante sexagenario fue de visita y a cenar con un centenar de abuelos del Hogar de Ancianos. Ya lo había hecho una vez, cuando cumplió 50. Anticipó que frente a la torta pediría tres deseos: "que le vaya bien a San Juan, que le vaya bien a Argentina y que la democracia esté por todos los tiempos en el país".
