El tema es muy importante. Vaya si lo es. Los datos de pérdidas por la plaga Lobesia botrana alcanzó, según reporte publicado por Área del Vino en base a cálculos del Ministerio de Economía, Infraestructura y Energía de Mendoza, un promedio del 30% sobre la producción potencial y en algunas fincas llegó al 70% de daño. Esto fue dónde no hubo tratamiento.
El foco de mayor presencia se concentra en 40.000 hectáreas que están ubicadas en Agrelo, Ugarteche (Luján de Cuyo); Barrancas (Maipú); Chapanay (San Martín); Los Campamentos, Los Árboles y y Medrano (Rivadavia); Zapata y La Arboleda (Tupungato). Mientras, el informe señala que en el resto de los departamentos vitivinícolas las pérdidas van del 5% al 15% promedio. En el Sur provincial, la presencia de la plaga es baja y aún no afecta considerablemente la producción.
La polilla de la vid ataca los racimos y genera podredumbre. De acuerdo con los técnicos, la humedad de la última temporada agravó aún más la situación sanitaria. Este año, según datos de la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas, las precipitaciones registradas durante la temporada agrícola 2015-2016 muestran 64,3% de aumento respecto del promedio histórico de precipitación anual que rondan entre 200 y 250 mm acumulados anuales.
El período desde el 1 de setiembre de 2015 al 31 de marzo de 2016 registró 348,1mm de agua acumulada en la provincia. La variación respecto de la media histórica de 211,8mm no fue la misma en todos los oasis productivos. El incremento se acentuó más en el oasis Centro, llegando a 455 mm, y en el Sur, donde alcanzó 353 mm acumulados.
EL DINERO NO ALCANZA
Este año los productores han tenido que incorporar un costo, el de feromonas (difusores de confusión sexual), para combatir la Lobesia botrana, lo que significa $3.200 más por hectárea. Con estos números, mantener un viñedo en primera zona de Mendoza ha tenido un costo de $90.350 por hectárea. Esto representa un incremento del 47,3% en pesos en comparación con la temporada 2015, cuando el valor era de $ 61.328. Además, otro número significativo surge cuando se compara con 2011, cuanto el costo era de $20.995 pesos por hectárea. De este modo, la suba en cinco años es de 330%.
La Nación destinó a la provincia unos $50 millones a lo que se sumaría un fondo adicional de la Provincia de 5 millones para ampliar el alcance. No obstante, referentes del sector aseguraron que este dinero es insuficiente para controlar el desarrollo de la polilla de la vid.
Se especula con que la Dirección de Agricultura de la Nación ha dispuesto $ 60 millones: $ 10 millones para San Juan y $ 50 millones para Mendoza. Esa licitación va a hacerla la Nación a través de ArgenINTA‘.
En Mendoza se sostiene que el presupuesto consignado para este año no es suficiente para cubrir toda la provincia, la idea es trabajar sobre las áreas con mayor presión de plaga, es decir con más de 1.500 detecciones en trampa. Se calcula que se necesitan para comprar las feromonas $300 millones para combatir el ciclo completo.
En una primera instancia, con el desembolso de Nación se cubrirán 18.500 hectáreas, a lo que se sumará un proporcional de fondos provinciales para atacar unas 1.600 hectáreas más que, con el aporte comprometido por el sector privado, llegaría a 30.000 hectáreas.
Los especialistas consideraron que éste es un año de transición para la erradicación de la polilla de la vid, debido a que recién en 2017 se destinarán, por ley, U$S20 millones ($300 millones) del Presupuesto nacional para la cura de las plantas.
El plan, que necesitará de cuatro campañas de tratamiento, se basa en la técnica de confusión sexual y tienen un costo estimado por los especialistas en U$S190 por hectárea.
Según los especialistas del INTA Mendoza, los ensayos hechos en campo demuestran que la aplicación de la feromona supera a la curación con insecticida, no sólo en efectividad sino también en costos.

