Será todo un gesto para la provincia. Cuando ayer se enteraron en el gobierno festejaron el anuncio como pocos: el martes estará en la provincia el nuevo embajador trasandino en el país, Miguel Otero, a quien esperan con los brazos abiertos porque se trata de la relación bilateral más importante en la agenda provincial. Será la primera visita del diplomático a una provincia argentina, de allí su gran significado político.
Es que el antecesor de Otero, Luis Maira Aguirre, fue un verdadero puntal para el mejoramiento del vínculo entre San Juan y la IV Región, especialmente en los avances en la integración mediante el paso Agua Negra, la obra que el gobernador Gioja quiere ver al menos encaminada antes de irse. A punto tal que Maira Aguirre fue reconocido por la Legislatura provincial.
Pero con el final del mandato de Bachelet, Maira Aguirre debió irse y aparecieron los fantasmas respecto de su sucesor, especialmente porque el nuevo presidente, Sebastián Piñera, proviene desde otro sector político.
Pero la relación entre Piñera y Cristina Fernández no fue lo tormentosa que algunos anticipaban, y el primer gesto fue la aceptación del pliego de Otero, un dirigente con algún paso en el gobierno de Pinochet.
La confirmación de su visita a San Juan anoche fue el anticipo de que la relación con Chile por medio de su representación diplomática podrá seguir siendo fluída como en los tiempos de Maira. Eso es lo que deducen del gesto de haber elegido a San Juan como primer destino del interior del país.
La llegada de Otero será el martes a las 15, probablemente en vuelo de línea. Estará presente en la inauguración de una obra de Energía San Juan, la empresa distribuidora de capitales chilenos. Luego mantendrá varias reuniones y será agasajado con una cena antes de pasar la noche en San Juan.
En el medio, habrá una reunión con el gobernador Gioja. Será allí donde le hablará de la obra que le quita el sueño: el túnel por Agua Negra.
