San Juan, 5 de marzo.- Esta mañana, el intendente Marcelo Lima dio su último discurso en el inicio de sesiones ordinarias capitalino, tras 8 años de gestión. El jefe comunal se tomó su tiempo para repasar no sólo el último año de gestión, sino también aprovechó para marcar los hitos en materia de obras y proyectos que marcaron a fuego su paso por el distrito central de la provincia.
Puso en valor algunas de las conquistas de su gestión, encabezadas por el regulamiento del estacionamiento céntrico y la disposición de un novedoso sistema de recolección de la basura en el corazón de la ciudad.
Pero fue más allá, y apuntó a dos hitos que llegaron en el epílogo de sus 8 años frente al Municipio pero que resultan de sumo interés para los vecinos: por un lado, el traslado del matadero municipal a Rawson, que espera ver la luz a fin de este año, tras un convenio con Rawson. Por el otro, se encuentra el tan mentado horno crematorio. "Con estos dos logros estaríamos salvando una deuda histórica que había con los vecinos", resaltó Lima.
En lo estrictamente político y siempre bajo la mesura que lo caracteriza, dijo que "me gustaría estar en este rol como integrante de este proyecto y en el lugar que me toque", en virtud que ya no pude renovar como intendente y se espera que esté en un lugar preponderante en el equipo del Frente para la Victoria en este 2015.
