Como lo había adelantado este diario, el gobernador José Luis Gioja anunció ayer el regreso de los sorteos para entregar casas del IPV y les puso fecha. El primero se hará el 18 de septiembre, el segundo el 28 del mismo mes y el tercero el 2 de octubre y son para más de 3.000 viviendas que están en el Gran San Juan y Pocito.
Al bolillero ingresarán los que se inscribieron en el organismo hasta julio de este año y los que resulten adjudicatarios deberán pagar una cuota fija mensual que se calcula que oscilará entre 1.500 y 2.000 pesos. El sistema le da mayores chances a los grupos familiares que llevan más tiempo esperando.
Es el segundo megasorteo que pone en práctica San Juan para adjudicar las casas que levanta el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) y será récord. El primero se hizo en 2009 e incluyó 2.771 soluciones habitacionales y éste, según dijo Gioja, alcanzará a 3.064.
Para esta oportunidad, el Gobierno decidió armar tres zonas que se sortearán en días distintos. La primera incluye a los postulantes de Rawson y Pocito, la segunda a los de Santa Lucía y Chimbas y la tercera a los de Capital y Rivadavia.
En la Zona Uno hay disponibles 18 barrios y el padrón de aspirantes se publicará desde el 4 de septiembre en la página de Internet del Gobierno (sanjuan.gov.ar), en el mismo IPV y en los municipios de Rawson y Pocito. Los postulantes tendrán tiempo de consultarlo y hacer observaciones hasta el 18 del mismo mes, cuando está previsto que se haga el sorteo.
Para la Zona Dos, que alcanza a Santa Lucía y Chimbas, los barrios que están en ejecución para esta operatoria son 19. El listado de los que entran al bolillero se dará a conocer a partir del 11 de septiembre y el 28 se realizará el sorteo.
En la Zona Tres, para los inscriptos de Capital y Rivadavia, los barrios que se entregarán son 11. El padrón se podrá consultar desde el 18 del mes que viene y el sorteo será el 2 de octubre.
Para definir a los ganadores, el IPV dispondrá de cupos por antigüedad y características de inscriptos.
El 40 por ciento será para los que se anotaron en el organismo hasta el año 2005, para los que ingresaron entre 2006 y 2011 se destinará el 25 por ciento y para los más recientes, el 15 por ciento. Al mismo tiempo, se reservó un 10 por ciento para familias que tengan entre sus integrantes un discapacitado, un 9 por ciento será para miembros de las fuerzas de seguridad local (Policía y Servicio Penitenciario) y un 1 por ciento para excombatientes de Malvinas.
El lugar elegido para que defina el azar es la Caja de Acción Social, de calle Santa Fe, entre General Acha y Mendoza, en Capital. Y como la primera vez, hasta allí se espera que lleguen miles de personas que tienen la ilusión de tener un techo propio con financiamiento estatal.
Para resultar adjudicatario, los que salgan sorteados tienen que cumplir con los requisitos que exige el organismo oficial, es decir no ser titular de otro inmueble, tener un grupo familiar y acreditar ingresos suficientes para afrontar la cuota. Según Martín Juncosa, deberán abonar una cuota que variará entre 1.500 y 2.000 pesos, de acuerdo a la incidencia que la inflación tenga en el costo de los complejos habitaciones que se están construyendo.
El financiamiento se determina sumando todos los gastos que implicó la construcción del barrio, dividiéndolo en la cantidad de vecinos y aplicándole una tasa de interés del 6,5 por ciento anual. La fórmula financiera es la más conveniente que pueden encontrar aquellos que quieren una vivienda propia si se la compara con las que hay en el mercado bancario o la de la operatoria Procrear.
Igual que en el año 2009, la administración giojista sorteará postulantes suplentes. Será un 10 por ciento y el objetivo es poder echar mano a ese listado en caso de que alguno de los titulares no cumpla con los requisitos. Si se cae uno, sería reemplazado por un suplente. El trabajo para determinar quién puede y quién no ser adjudicatario será demoroso y que los sorteos se realicen ahora permitirá ganar tiempo.

