"¡Qué tragedia, papá! Acá sí que hay nivel", bromeaba un remisero con otro, al verlo de saco, corbata y zapatos brillosos. Por calle Las Heras o frente a los hoteles donde se alojaron los presidentes, filas de autos costosos esperaban por miembros de las comitivas, con sus respectivos choferes de punta en blanco. Y aunque la mayoría de los coches, incluso los blindados, pertenecen a una empresa bonaerense y a distintas áreas de Gobierno nacional, unos 60 vehículos fueron contratados a remiseras sanjuaninas para poder dar abasto con la demanda. El requisito, que las unidades fueran último modelo y si los coches eran de alta gama, mejor, por lo que en los últimos dos días, las calles fueron como gigantes vidrieras de concesionarias.

"Nos contrató la empresa Quick Car. Llevamos y traemos a gente de las comitivas o de Cancillería. Hay ratos tranquilos, pero otros en los que vamos y venimos, de los hoteles al Centro Cívico y de ahí otra vez a los hoteles, sin descanso", contó Sergio Ceruti, uno de los remiseros sanjuaninos.

Aunque los choferes no hablaron de costos y aclararon que eran convenios entre las empresas, una fuente contó que se pactó un máximo de kilometraje diario de 150 kilómetros, mientras que otro conductor afirmó que había arreglado por 250 pesos el día, disponible full time.

Por otro lado, el movimiento de los autos de las comitivas fue todo un espectáculo en sí mismo. Y es que se movieron en las llamadas cápsulas de seguridad, que incluyeron motos y autos de policía como escoltas de vehículos que llevaron a altos funcionarios. Las cápsulas avanzaron velozmente por las calles sanjuaninas, incluso sin respetar los semáforos.

Sin embargo, el paso de las caravanas que trasladaron a los presidentes fue simplemente como estar dentro de una película de acción. Las motos de Policía abriendo el camino, las banderitas flameando sobre los guardabarros de los coches alemanes que circularon por las calles sanjuaninas, más los coches de seguridad y hasta ambulancias ponían la piel de gallina a los testigos de esos movimientos inéditos en la provincia.

Precisamente, los autos que transportaron a los presidentes eran blindados, con vidrios polarizados y ruedas a prueba de pinchaduras, de las marcas Audi, BMW y Mercedes Benz. Estos pertenecen a la empresa Quick Car, contratada por el Gobierno nacional. A su vez, otros autos que llegaron ayer para trasladar a funcionarios pertenecieron a Cancillería, Presidencia o Economía de la Nación, según contó un chofer que trabaja en esta última cartera. Y el resto, se completó con los remises sanjuaninos, por supuesto, todos joya, nunca taxi.