Una marea de jóvenes peronistas que anoche colmaron estadio Luna Park y otros 2.000 que se quedaron afuera, acompañaron anoche al ex presidente y titular del PJ, Néstor Kirchner en su reaparición pública después de la afección coronaria que motivó una intervención quirúrgica el sábado pasado.
Aunque fue sólo un protagonista de lujo, el diputado nacional recibió el permanente respaldo de la "popu" con pancartas y cánticos permanentes.
Con Kirchner como protagonista de lujo y no como protagonista excluyente de la noche, como en principio estaba pensado, fue Cristina la principal oradora del acto y aprovechó el pase para hacer una fuerte defensa de su gestión y renovar sus críticas a la oposición.
La Presidenta criticó con dureza a los opositores al asegurar que la "corren con pavadas" y que ello "es porque no tienen argumentos políticos valederos para discutir".
Cristina defendió medidas tales como la ley de medios, asignación universal por hijo y la política sobre derechos humanos, entre otras, y cuestionó a la oposición al afirmar que "atrasa cuarenta o cincuenta años" en sus propuestas. "Como no tienen argumentos políticos te corren con pavadas. No nos critican por las equivocaciones, sino que nos critican por los aciertos y las buenas políticas", enfatizó Cristina Fernández. Preguntó: "¿En qué otro momento de la historia del país alguien ha visto insultar con tanta elegancia y soltura a quien ejerce la primera magistratura?", luego de haber asegurado que en el país "hay libertad para decir lo que se les da las ganas". Recordó también al gobierno de la Alianza UCR-Frepaso al señalar que "congelaron y descontaron jubilaciones" y se dirigió a sectores de clase media al destacar: "Les quiero hablar a la clase media tan volátil, como yo universitaria, que no entiende, que cree que separándose de los morochos laburantes le va a ir mejor". "Vivimos en un país donde nadie tiene miedo de decir lo que piensa. Cómo ha crecido esta democracia que pasamos de repartir zapatillas a computadoras. No nos critican por las equivocaciones, nos critican por las políticas y por los aciertos, por la igualdad, la equidad, la justicia social", señaló Cristina Fernández.
Minutos después de las 19.30, Cristina Fernández y el diputado Kirchner arribaron al Luna Park que estaba repleto de agrupaciones de jóvenes oficialistas.
Numerosas banderas en apoyo al matrimonio presidencial y con las insignias de La Cámpora que conduce Máximo Kirchner, Unidad Popular, Juventud Peronistas de Descamisados, el Movimiento del Bicentenario, JP Evita, entre otras. A sólo dos días de haber sido operado, Kirchner casi no habló y apenas aplaudió el discurso de su esposa en los momentos cuando la mandataria criticó a los multimedios, la oposición y cuando se refirió a los logros de la gestión, la dictadura militar y los desaparecidos, y al final el diputado tiró besos a quienes los saludaron.
El ex presidente recibió el domingo a la noche el alta médica, luego de evolucionar "satisfactoriamente" de la angioplastia coronaria que se le practicó en el Sanatorio de Los Arcos del barrio de Palermo.
Los organizadores del evento colocaron un ventilador detrás de la silla donde estaba Kirchner sentado para evitar una descompensación, mientras que el automóvil que trasladaba a la Presidenta y a su esposo era seguido por una ambulancia. Visiblemente débil por la intervención, los jóvenes militantes se encargaron de manifestarle al secretario de la Unasur su afecto a través de cánticos y pancartas. Tanto la Presidenta como su esposo se ubicaron en el escenario junto a José Ottavis, el legislador porteño Juan Cabandié y Andrés Larroque.

