La eligió hace 21 años para transitar la vida y la vuelve a elegir hoy para protagonizar juntos el momento más importante de su carrera política. En la histórica ceremonia de traspaso de poder, Sergio Uñac recibirá de manos de su propia esposa, Silvana Rodríguez, el bastón que simboliza el mando concedido por el pueblo sanjuanino para los próximos cuatro años. Segundos antes, el pocitano se confundirá en un fuerte abrazo con José Luis Gioja cuando le coloque la banda de gobernador.
“Para él, su familia es todo”, contó ayer uno de los colaboradores de Uñac al explicar cómo será el corolario del acto que está previsto a partir de las 11 en el Auditorio Juan Victoria. La jornada comenzará mucho antes y para el gobernador electo será intensa y llena de sensaciones.
A las 8.30 está convocada la sesión legislativa para que Uñac le tome juramente a Marcelo Lima como nuevo vicegobernador. Después le tocará a los nuevos diputados y los secretarios legislativo y administrativo, serán designadas las nuevas autoridades del cuerpo y se aprobarán las renuncias de Walberto Allende y Alberto Hensel (fueron electos por sus departamentos, pero dejarán su banca para asumir como ministros de Desarrollo Humano y Minería respectivamente). Finalmente, el pocitano regresará al recinto para jurar como gobernador y hablar por primera vez en ese carácter frente a la asamblea legislativa.
Desde ahí, minutos antes de las 11, Uñac y Lima partirán en auto hacia el gigante cultural de calle 25 de Mayo. Los esperará un cordón de honor de la Policía y una sala repleta que será testigo de la entrega de los atributos a quien el 25 de octubre ganó con comodidad las elecciones provinciales. Tanto a la Legislatura como al Auditorio fueron invitados más de 400 funcionarios salientes y entrantes, exgobernadores, familiares de exgobernadores fallecidos, las autoridades eclesiásticas, del Poder Judicial y de las fuerzas de seguridad, los jueces federales y los vicecónsules de España e Italia. Además, ya confirmó su presencia el exembajador uruguayo Guillermo Pomi y una comitiva chilena encabezada por el diputado nacional Daniel Nuñez Arancibia y el gobernador del Elqui, Americo Giorvine, además del director de la Casa de Chile en San Juan, Enrique Valdebenito.
Uñac y Lima ingresarán por la escalinata central de la sala y serán ubicados por el personal de Protocolo en el escenario. Junto a ellos estará Gioja, los flamantes ministros y secretarios de Estado que acompañará al pocitano en su gestión y las familias de los protagonistas. Tras la entonación del Himno argentino, la escribana Mayor de Gobierno leerá el acta de traspaso y dejará todo habilitado para los dos momentos más emocionantes.
El gobernador saliente le pondrá a su sucesor y amigo la banda celeste y blanca que fue mandada a hacer especialmente a la Sastrería Militar (ver página 5). E inmediatamente después, será el turno de la primera dama provincial: custodiada por los hijos de ambos, Silvana le dará a Uñac el bastón de mando con el que tanto soñó cuando comenzó a transitar el camino para ser el sucesor de Gioja. “Va a ser difícil que no se le caiga un lagrimón”, se escuchó decir ayer a un amigo del nuevo mandatario cuando se lo imaginaba en el acto de asunción.
Con los atributos, le ceremonia continuará con la jura de los integrantes del gabinete uñaquista. Será la previa del segundo discurso que el exintendente pocitano brindará ante los sanjuaninos.
En la Legislatura y el Auditorio ajustaban anoche hasta los más mínimos detalles. Los dos reductos estarán abiertos desde temprano al público en general y si quedan chicos, en el Gobierno analizaban disponer de televisores en el primero y de una pantalla gigante en el segundo para que todos puedan seguir los acontecimientos en vivo.
La celebración final será en el foyer Norte del Auditorio, donde se servirá el llamado “Vino de honor”. Será sin la presencia de Gioja, ya que apenas le ponga la banda a su sucesor tiene previsto partir hacia Capital Federal.


