San Juan. El humito se percibía a pocas cuadras. Ese aroma a choripán, ya un clásico de los actos peronistas, dio el presente. Pero también las banderas, la ‘gloriosa JP’, los cánticos y algunas dedicatorias a los de la vereda de enfrente, el macrismo.

Desde poco antes de las 20, los dirigentes justicialistas empezaron a llenar la casona de calle 25 de Mayo, todo un emblema en esto de festejar, en este caso la asunción de un nuevo jefe partidario.

El frío pareció disimularse porque el paso de los minutos hizo que el espacio se redujera y el calor humano copara la escena. Debieron cortar calle 25 de Mayo.