Finalmente, el retiro de la jueza Rosalba Marún de Sobelvio no tuvo demoras. La exmagistrada había renunciado para esquivar un Jury de Enjuciamiento que había en trámite en su contra por el escándalo de las expropiaciones, la Anses le concedió el beneficio del 82 por ciento móvil a partir del 1 de enero y abandonó su cargo en forma efectiva. Ahora, sin fueros que le impidan ser investigada en la megacausa Penal, quedó a tiro de ser indagada como una de las acusadas de ayudar a inflar los precios de terrenos que fueron adquiridos por la provincia.
Marún es una de las juezas sospechadas por las presuntas irregularidades que se cometieron en juicios de expropiaciones fraudulentas y quedó en el ojo de la tormenta a fines de junio, cuando la Fiscalía de Estado la denunció en la Justicia penal por el llamado caso Carbajal. Le endilgan haber permitido que el abogado Santiago Graffigna (concebido como el gestor del supuesto fraude contra la provincia) reconstruyera en forma indebida tres expedientes, emitir sentencia que no coincide con el objeto demandado y favorecer al profesional con sus fallos.
El fiscal de la causa, Carlos Rodríguez, pidió que Marún sea indagada junto a otros acusados; la jueza María Inés Rosellot hizo lugar y como su colega tenía fueros, presentó un pedido de destitución ante el Jurado de Enjuiciamiento. La extitular del Juzgado Civil Nº 8 no tardó en presentar la renuncia condicionada a su jubilación, para de esa forma evitar la exposición de un proceso de remoción en su contra.
La jueza siguió trabajando, hasta que la Anses le dio el beneficio y le comunicó que el 1 de enero debía cesar en sus funciones. Desde ese día ya no es magistrada y así, logra descomprimir al menos uno de los frentes que la ponían en el centro de la polémica.
Pasa que el Jury de Enjuiciamiento tenía por objeto sacarla del cargo para dejarla sin fueros y poderla someter a la causa penal. Y al ella misma renunciar, el proceso ya no tiene sentido, deviene en abstracto y los miembros del tribunal que enjuicia a los jueces lo tienen que mandar a archivo.
El proceso que no podrá esquivar, es el proceso penal. Como ya no tiene fueros, deberá comparecer a través del mecanismo procesal que Rosellot disponga. Por lo pronto, la jueza consintió el pedido del fiscal para indagarla, pero aún no ha definido la fecha.
En Tribunales especulan que Marún y los otros acusados, entre ellos los abogados Graffigna y Horacio Alday y los seis exintegrantes del Tribunal de Tasaciones, empezarán a desafilar entre febrero o marzo. Rosellot tiene que resolver antes un pedido de nulidad del requerimiento fiscal que presentó la exfuncionaria, que por lo pronto ya tiene dictamen desfavorable del propio Rodríguez.
La Corte de Justicia tiene facultades para convocar a los jueces que se jubilan a que sigan trabajando hasta que sean designados sus sucesores, pero con Marún no lo hizo por razones obvias. Así las cosas, el Juzgado Civil Nº 8 está vacante desde el 1 de enero y será atendido por un juez subrogante a la espera del nombramiento del nuevo titular.
La vacante no será cubierta, al menos, por ahora. Sucede que el Consejo de la Magistratura no tiene pensado sesionar en enero, durante la feria judicial, se espera que retome su trabajo en el mes de febrero y antes tiene que llamar a concurso otros cargos.

