Trabajar más cerca que nunca de la gente y mantener la unidad fueron, en resumidas cuentas, las recomendaciones que las máximas figuras nacionales del PRO le hicieron a la dirigencia para lograr el triunfo en las elecciones legislativas del año próximo. Desde San Juan, en el primer encuentro del Consejo Nacional del partido en el interior desde que Mauricio Macri es presidente, la vicepresidenta Gabriela Michetti, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, fueron los principales expositores del cónclave a puertas cerradas que congregó a representantes de todas las provincias argentinas. Y la frutilla del postre fue el asesor Jaime Durán Barba, quien aportó algunas sugerencias para encarar la parada electoral del 2017 (ver aparte).

Con las ausencias de María Eugenia Vidal, gobernadora de la provincia de Buenos Aires, y del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, por problemas con el vuelo debido al clima, y actuando de anfitrión el diputado nacional Eduardo Cáceres, el PRO empezó a diagramar una estrategia para conquistar las bancas que tanta falta le hacen a Macri en el Congreso Nacional para consolidar su gobierno. En ese camino, Peña pidió “seguir con el timbreo” como modo de comunicarse con la gente y “demostrar” que el macrismo no es un “rejunte” para una elección sino que han venido a aportar otra forma de gestionar, junto a la gente. El dirigente reclamó trabajar en el fortalecimiento institucional, ayudar a los intendentes y seguir formando cuadros “con la juventud y los voluntarios”.

Apenas ingresaron las autoridades nacionales, con Humberto Schiavoni a la cabeza, el salón del subsuelo del Hotel Del Bono Park quedó chico, al punto que tuvieron que agregar sillas de apuro. Y el momento más aplaudido del encuentro fue cuando Frigerio dijo que la ventaja del PRO, frente a otros partidos, son las mujeres y la juventud.

El ministro del Interior, que fue el siguiente orador, pidió “salir a defender al Presidente y sus políticas con lo que tengamos” y fundamentó el planteo diciendo que cada dirigente debía ser protagonista, tomar las banderas del partido y transmitirlas a la sociedad. En ese sentido pidió que cada uno salga a la calle y empiece a actuar desde ahora mismo, sin esperar la presencia de los dirigentes nacionales del espacio.

Como parte de la estrategia electoral para el año próximo, Frigerio pidió reforzar el frente Cambiemos a nivel nacional y en cada provincia argentina y advirtió que en 2017 no contarán con la figura de Macri traccionando en la boleta. “Eso nos obliga a una enorme responsabilidad para poner a los mejores candidatos”, dijo el dirigente. Y agregó que “no alcanza con lo que tenemos” por lo que pidió “ampliar” la base de sustentación política “incluso con los que no se convencieron desde el primer momento de que éste era el mejor camino para la Argentina”.

A su turno, la vicepresidenta Michetti, habló de las dificultades en algunas provincias, como en el caso de San Juan, de ser oposición con el gobierno local y oficialismo en la Nación. Y aseguró que esa era una oportunidad para “trabajar bien, todos unidos, y ayudándonos”.
En muchas provincias, como ocurre en San Juan, el PRO tiene el desafío de mantener una buena sintonía con administraciones que están en manos de la oposición.

Cuando terminó su exposición, Michetti fue la más buscada, sobre todo las mujeres, que pugnaban por sacarse una selfie con la segunda autoridad de la Nación, después del presidente Macri.

Durante el encuentro también hubo algunas críticas hacia la conducción nacional. Fue el caso del representante de Tucumán, quien advirtió que en muchas dependencias del Gobierno nacional en el interior todavía siguen dirigentes enrolados en el Frente para la Victoria. Peña le contestó que estaban trabajando para cubrir esos puestos, a la vez que habló de un “exceso” de temor. Y como cierre sostuvo que “tener una buena relación con un gobernador del peronismo no es dejar de ser quienes somos”.