La campaña electoral para las primarias de agosto empieza oficialmente hoy y, según dicen en la mayoría de las fuerzas políticas, será austera y con mucho trabajo territorial de los candidatos y la militancia. Tanto en el oficialismo como en las cuatro propuestas opositoras se encargaron de remarcar que se medirán más que nunca en los gastos, porque deben reservar recursos para el trabajo proselitista con miras a las generales de octubre. Además, en esta oportunidad, no contarán con aportes del Estado provincial como pasó para la consulta popular del 8 de mayo.

Este año, a partir de los cambios del sistema electoral que impulsó el kirchnerismo, los partidos tienen que enfrentar dos elecciones y en consecuencia, dos campañas -sin contar la de la consulta popular por la re-reelección del 8 de mayo-. El 14 de agosto se celebran las internas abiertas, simultáneas y obligatorias para elegir a los candidatos de cada fuerza y el 23 de octubre se vota autoridades para los cargos de gobernador y vice, diputados, intendente, concejales y legisladores nacionales.

Para los referentes de la oposición y el oficialismo, el doble juego los condiciona económicamente y para compensar, dijeron que en la campaña para el 14 de agosto usarán herramientas que no demanden altos costos. El común denominador será el agitado trabajo puerta a puerta, con caminatas barriales y entrega de folletos en mano. Dicen que no habrá grandes actos, hablan de alguna que otra caravana y de medirse con las propagandas mediáticas.

El candidato a gobernador de Unión Producción y Trabajo, Roberto Basualdo, aseguró que “ya no es una campaña, venimos de una y tenemos dos más por delante, eso nos obliga a ser muy eficientes con los recursos para que nos alcancen”. El senador se lanzó ayer con una caminata en barrios de Rivadavia y según dijo, ese será el mecanismo que caracterizará la campaña de la coalición que comparte con el PRO y el ibarrismo. Además, habló de algunos avisos en los medios y la posibilidad de hacer caravanas.
Desde el oficialismo, el candidato a diputado proporcional en primer término, Pedro Mallea, aseguró que “no nos queda otra que economizar el dinero”. Dijo que saldrán a caminar los departamentos, a invitar “casa por casa” a la gente y los afiliados a que vayan a votar y que harán avisos propagandísticos, pero con menor frecuencia que para una elección por los cargos.
El único partido que juega sin aliados es Dignidad Ciudadana. Su presidente, Fernando Moya, dijo que la existencia de dos campañas “nos condiciona más en los gastos”. El dirigente contó que “vamos a trabajar mucho puerta a puerta con folletos, con pasacalles y con otras herramientas como Facebook”.

Desde el frente Todos por San Juan, el candidato a gobernador, Rodolfo Colombo, señaló que “los recursos siempre son escasos, pero ahora se nota más porque hay dos campañas”. Para el líder de Actuar, “esta campaña va a ser muy austera, se hace difícil que alcance para todo lo que uno quiere”. El plan que tiene se trata de caminatas, reuniones barriales, evaluarán la opción de hacer una caravana y en las últimas semanas, propaganda en los medios de comunicación.

Por el lado del frente Opositor, el candidato a gobernador, Carlos Navas, comentó que además de hacer una campaña ‘con el boca a boca, como en los viejos tiempos‘, han puesto en marcha una escuela de formación política porque tiene muchos jóvenes dirigentes.

Al doble gasto se suma que tendrán una vía menos de financiamiento respecto al plebiscito de mayo. El ministro de Gobierno aseguró hace poco que para agosto y octubre no habrá plata del Estado para que los partidos hagan campaña. Si bien hay una ley que crea un fondo con ese fin, está congelado por la ley de emergencia económica.

En mayo, la administración giojista impulsó en Diputados una excepción a la emergencia y repartió fondos para hacer campaña. Fue por única vez, por considerar que se ponía en juego un tema institucional como una enmienda de la Constitución y que los partidos necesitaban tener recursos extra para dar a conocer ampliamente la posición que tenían frente a la re-re.