Una comida para casi 700 comensales en una quinta en Pocito fue la última actividad del encuentro de los municipalistas. Pero, además de la buena mesa regada con vinos sanjuaninos, hubo folklore cuyano, de la mano del dúo Díaz-Heredia, y tango interpretado por la Orquesta Típica San Juan.
Entre las exquisiteces que degustaron los invitados, a la entrada hubo locro, chivo al vino, mollejas al champagne, pollo al disco y humitas, servidas en pequeñas cazuelas, y las infaltables empanadas.
El plato principal fue lomo al champiñón y de postre, una copa heladas. Toda la comida transcurrió con las interpretaciones de los músicos locales.

