Los momentos más tensos de la sesión de ayer en Diputados se vivieron durante la discusión por la designación del nuevo presidente del Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE). El pliego que mandó el Ejecutivo ingresó en horas de la mañana y el oficialismo se propuso tratarlo sobre tablas, lo que fue duramente cuestionado por los bloques de la oposición que pedían que fuera a comisión para tener tiempo de analizarlo. Los legisladores avalaron por mayoría el nombramiento de Jorge Rivera Prudencio, que de esta forma extiende su conducción al frente del organismo. En el debate saltó la polémica que tiene como protagonista al funcionario por no rendir cuentas y no someterse al control de la Contaduría General de la provincia.
El EPRE se encarga de las revisiones tarifarias y controlar la prestación del servicio eléctrico y en el concurso para elegir a su presidente, Rivera Prudencio era el favorito por su larga experiencia laboral y sus laureles académicos. Entre otras cosas, fue director del Instituto de Energía Eléctrica de la UNSJ durante 23 años y es presidente del ente regulador desde 1997, lo que lo ponían en ventaja respecto a sus dos competidores, Jorge Sánchez y Edgardo Pereira.
A criterio del tribunal de especialistas que los evaluó, Sánchez y Pereira no llegaron al mínimo de 70 puntos que hacen falta para aspirar al cargo. Así las cosas, Rivera Prudencio fue el único que quedó en pie, el gobernador Sergio Uñac se quedó con una sola opción y lo nominó para la conducción del organismo.
El Ejecutivo necesitaba el acuerdo de los diputados, con ese objetivo envió el decreto de nombramiento a primera hora y apenas lo recibieron, los oficialistas plantearon que se tenía que tratar sobre tablas ayer mismo. El bloquista disidente Edgardo Sancassani reaccionó pidiendo con malestar que pasara a comisión para ser analizado con tiempo y ahí nomás, le salió a contestar el presidente de la bancada del PJ, Pablo García, quien aseguró que no podían porque el mandato en el EPRE vence el 9 de este mes y si el cargo no se cubría esta semana, el organismo iba a quedar acéfalo.
Más tarde, en el debate del pliego, la temperatura volvió a subir. La basualdista Susana Laciar insistió en que el tema debía quedar para la próxima sesión y su colega Carlos Munisaga fue más allá: si bien reconoció que el Ejecutivo cumplió el procedimiento del concurso, le apuntó al bloque oficialista por apurar las cosas y a Rivera Prudencio por resistirse como presidente del EPRE a que la Contaduría General lo controle como al resto de las reparticiones públicas. Además de recordar que el funcionario no rindió los gastos del fondo para la línea de 500 kV al Tribunal de Cuentas durante 8 años, fundó su rechazo en que el ente regulador se ha convertido en “un súper poder” porque su presidente “no deja entrar a los delegados fiscales”.
Los dichos de Munisaga responden a la polémica que se desató esta semana, cuando se supo que el vocal del Tribunal de Cuentas Enirque Conti pidió multar a Rivera Prudencio por no rendir los ejercicios del fondo a pesar de haber sido intimado.
García no lo defendió por el revuelo de las cuentas y los controles, pero mantuvo firme la posición de su bloque. Recordó que era el único postulante que quedaba, reiteró que la designación no se podía demorar y apeló a la “responsabilidad” de avalar o no el pliego. En la votación, el oficialismo se terminó imponiendo 19 a 9 y el cargo en juego quedó de nuevo para el especialista en energía eléctrica.
Fue la sesión más larga en lo que va de este periodo. Entre los otros temas que debatieron, los legisladores nombraron jueces y le dieron el OK al Ejecutivo para que intente quedarse con el Hospital Español (ver aparte).

