El Sistema de Participación Abierta y Democrática (Sipad) establece un complejo mecanismo de distribución proporcional de lugares en los órganos legislativos, desde la Cámara de Diputados de la provincia hasta los concejos deliberantes departamentales. El esquema de votación, el cual es igual a Lemas, abrió el juego y permitió la competencia de 365 listas para las intendencias con sus respectivas nóminas de ediles, dado que, en un mismo frente, todas acumulan los votos en favor del que salga primero, además de las listas de legisladores provinciales. Teniendo en cuenta ese universo de competidores y que habrá una disputa reñida, en algunos lugares y categorías más que otros, se vislumbra una composición dividida en la Legislatura y en los deliberativos municipales.

La Cámara se conforma con 19 diputados departamentales y 17 proporcionales. Los primeros, como su nombre lo indica, representan a sus distritos y se eligen de manera directa, sumado que acompañarán en las boletas a los candidatos a gobernador de una misma subagrupación o línea interna de un frente, pese a que los votos de estos últimos no se computarán por la suspensión de la Corte Suprema. Sus destinos suelen estar atados a los rendimientos de los postulantes a la Gobernación y a los de la Intendencia. De esa manera, el frente oficialista San Juan por Todos (SJxT), que conduce Sergio Uñac, aparece, en principio, con mayor peso en muchos de los departamentos, aunque puede haber sorpresas. Así, se verá si la figura de Marcelo Orrego, de Unidos por San Juan (UxSJ), ejerce un fuerte poder de arrastre y si la de José Luis Gioja también tiene su impacto.

La composición de la Cámara será un factor de poder clave.

Los legisladores proporcionales también van ligados a la figura del aspirante al máximo cargo provincial y su selección se produce a través de los votos que consigan en cada alianza por medio de un doble mecanismo de distribución, de acuerdo al nuevo sistema electoral (ver aparte). En ese marco, en primer lugar, si la disputa es reñida, tal cual se prevé, habrá un reparto entre frentes o agrupaciones de acuerdo a los sufragios que obtengan. En segundo término, habrá una división en el seno de cada alianza, en base a lo que consiguió cada línea interna o subagrupación. Así, también se estima que habrá una integración de diversos componentes.

Por otro lado, están los concejos deliberantes, cuya cantidad varía de acuerdo a la población. La Constitución establece que hay cinco concejales fijos y uno más cada 15 mil habitantes. De esa manera, hay departamentos con 12 ediles como máximo, como Capital y Rawson, y con cinco como mínimo, como los distritos "chicos" (Ullum y Zonda, por citar algunos). Ahora, la composición de sus miembros se regirá íntegramente por una distribución de acuerdo a los votos entre coaliciones y en el interior de cada una de ellas. Frente a la marea de postulantes, todo hace indicar una variada distribución, sobre todo, al interior de las alianzas.

Según las fuentes, la integración de la Cámara y de los concejos se conocerá el lunes, luego de que se tenga un avanzado escrutinio de las mesas, ya que, con los números finos, se podrá hacer el cálculo por medio del complejo mecanismo de distribución.

 

  • El complejo sistema de reparto

La definición de los 17 diputados proporcionales se basa, en primer lugar, en la distribución de escaños a través del sistema D"Hondt, entre las agrupaciones (frentes) que más votos obtuvieron. Así, por ejemplo, la alianza A se queda con nueve lugares y la B, con ocho. Al realizar la división entre el número de bancas y la cantidad de votos por coalición, el cociente que resulte del puesto 17 funciona como cifra repartidora, la que es clave para la asignación de cargos en el seno de los frentes y que, a modo de ilustración, sea 10.000 votos. Sólo entran en el juego del reparto las subagrupaciones (líneas internas de cada coalición) que alcancen o sobrepasen ese número. Las que no lo superen, sus votos se reparten proporcionalmente entre las que sí lo hicieron. Entonces, dentro de la alianza A están las subagrupaciones 1, 2 y 3, de las cuales, las dos primeras sacaron más de 10.000 votos, por lo que siguen en carrera por los puestos, mientras que la 3 se queda afuera. La norma indica que la subagrupación que cosechó la mayoría de sufragios se lleva todos los cargos dentro de la agrupación, salvo que otras superen el 10 por ciento de los votos totales de la alianza. Es decir, la lista 1 fue la que obtuvo más adhesiones, por lo que sumaría las de la 3, que ya está fuera de juego, y de la 2. Sin embargo, esta última pasó el 10 por ciento de los votos de la coalición A, que puede ser 12.000, por lo que gana el derecho a la distribución de puestos a través de un nuevo sistema D"Hondt. Entonces, de acuerdo a la cantidad de sufragios obtenidos, la subagrupación 1 puede llevarse seis bancas y la 2, tres escaños, lo que hace el total de los nueve que ganó el frente A. El B, a su vez, hace el mismo esquema de reparto si tiene líneas internas o subagrupaciones en su conformación.

Tal sistema de distribución también se realiza en los Concejos Deliberantes. Lo único que cambia es la cifra repartidora, ya que el cociente del puesto máximo a repartir depende de la cantidad de integrantes de cada legislativo municipal, que va desde cinco hasta 12. Salvo ese detalle, el resto es el mismo esquema que el de los diputados proporcionales.