Ante la imposibilidad de avanzar hasta el momento en el proyecto de crear la carrera de Licenciatura en Seguridad en la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) para perfeccionar a los policías sanjuaninos, ahora existe la posibilidad de implementarla a través de la Universidad Católica de Cuyo (UCCuyo). El propio jefe de Policía, Miguel González, dijo que "podría ser", aunque todavía hay que dar una serie de pasos formales, como que el Ministerio de Gobierno, con la venia del gobernador José Luis Gioja, autorice a avanzar en las gestiones.

Desde la Católica, la decana de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, Myriam Andújar de Zamora, dijo que hay un gran interés de esa casa de estudios de poner en marcha la carrera. Y que incluso ya hubo reuniones con autoridades de la Universidad de Mendoza, donde se dicta la Licenciatura en Seguridad Ciudadana, para traer el plan a San Juan en convenido con esa unidad académica. Y que hasta los mismos profesores que dan clases en la vecina provincia podrían enseñar en San Juan, más los propios docentes de la Católica.

De esta nueva licenciatura se empezó a hablar en 2004 (ver cronología), porque había interés en el Gobierno local en profesionalizar a la Policía sanjuanina. Y desde un primer momento se pensó en implementarla a través de la UNSJ, pero hasta ahora no se ha podido porque siempre existieron trabas. Por ejemplo, en 2005 se llegó a tratar en el ámbito del Consejo Superior de la casa de estudios, que es el máximo órgano de gobierno y que encabeza el rector Benjamín Kuchen. Pero el tema fue cuestionado porque se dijo que se trataba de una "carrera cerrada", es decir que no estaba abierta a otros interesados fuera de la Policía que quisieran cursarla, y con argumentos de que ésto violaba el principio elemental de la educación para todos. Además, se objetó que no estaba asegurado el financiamiento, uno de los principales escollos para su puesta en marcha. Consultado sobre las dificultades, el jefe González dijo que "lo único que sé es que cada vez que fue a votación en la Nacional se perdía por una mínima diferencia. Había sectores que estaban en disidencia".

Para poder dictar la carrera en San Juan hace falta contar con, al menos, un cupo de 40 interesados para garantizar el pago de los profesores y los costos del dictado de la carrera. La especialidad sería arancelada, aunque todavía no saben cuánto tendría que pagar cada alumno, si bien podrían implementar un sistema de becas, según explicó la decana Andújar de Zamora.

En el tema de los costos será vital la ayuda que pueda proporcionar el Gobierno sanjuanino, donde hasta ahora se dijo que se iban a aportar fondos para el dictado de la nueva carrera. Y de eso dependerá cuánto les tendrán que cobrar a los alumnos, dijeron las fuentes consultadas.

Consultado el rector Kuchen, dijo que estaba dispuesto a "insistir" en el Consejo Superior para que se vuelva a tratar el tema. "Están dadas las condiciones, por lo menos de parte mía", dijo. Y sobre la posibilidad de que sea la Católica la que ponga en marcha la especialidad dijo que le parecía bien y que "no hago ninguna valoración" sobre la decisión.

En la UCCuyo, por instrucciones de la rectora María Isabel Larrauri, ya hubo contactos con la Universidad de Mendoza, donde se dicta la Licenciatura en Seguridad Ciudadana en la Facultad de Ciencias de la Salud. La carrera tiene 2 años de duración y la idea es que los egresados de la Escuela de Policía de San Juan, una vez finalizados sus estudios de la unidad, hagan esos 2 años y salgan con el título de licenciados en Seguridad.

"Estamos muy interesados en que se ponga en marcha la carrera porque creemos que es una herramienta para perfeccionar a nuestros cuadros", dijo el jefe González.

Para avanzar en el proyecto en la Católica también hará falta que el Consejo Superior de esa universidad apruebe el dictado de la nueva carrera y que se suscriba un convenio con la Universidad de Mendoza.

El proyecto original consistía en crear una carrera para policías (hoy son unos 3.500 incluyendo oficiales, suboficiales y jefes), pero que sea "a término", es decir, no permanente, porque dependería de la disponibilidad de los alumnos que cumplan ciertos requisitos de ingreso, aprobando por lo menos un curso de nivelación.