Los diputados peronistas anti K Francisco De Narváez y Felipe Solá, y el dirigente del PRO José Torello, en representación de Mauricio Macri, se reunieron ayer para evitar una ruptura y encaminar las negociaciones por las candidaturas.

Según supo DyN, en el cónclave De Narváez, Solá y Torello confirmaron que continuarán trabajando juntos, aunque cerca de los dirigentes admiten que "el armado es una cuestión muy complicada porque hay que arreglar 8 secciones electorales y 134 municipios entre tres".

El encuentro, en un clima "muy cordial", se realizó en las oficinas que De Narváez tiene en "Las Cañitas", barrio porteño de Belgrano, aunque en un primer momento se había dejado trascender que en el encuentro había tomado parte Macri.

Entre los temas abordados figuraron la distribución equitativa de los espacios en las listas de candidatos, tanto a nivel nacional como en las nóminas de las secciones electorales y los municipios, y formas de realizar una campaña unificada, se informó.

"La idea es mantener el espacio, pero hay que ponerle coto a Solá. Sus declaraciones son muy fuertes y tiene que dar señales en otro sentido", advirtió un dirigente del sector, luego de la reunión que duró dos horas.

Jorge Macri, por su parte, explicó a DyN que en la reunión "se abordaron varios temas. Desde los electorales hasta los estratégicos y la participación equitativa de las fuerzas que integran el frente".

Se trata del frente Unión-Pro que pusieron en marcha en febrero los diputados Francisco De Narváez y Sola, y Macri, para el distrito bonaerense.

Las diferencias también habían surgido porque Solá también aspiraba a que el macrismo abra las listas de candidatos en la Ciudad para insertar dirigentes vinculados al ex gobernador bonaerense, "cuando el acuerdo era sólo para la provincia de Buenos Aires".

Otro punto que generaba irritación es que los sectores del PJ comenzaron a recibir adhesiones de dirigentes del peronismo del conurbano que "tienen más prontuario que currículum".

Así vamos a llenar la lista de peronistas y no estamos de acuerdo con los oportunistas de último momento", se quejó un dirigente macrista, mientras que también están preocupados por "la forma de hacer campaña" de Unión-Pro, un tema abordado en la reunión.

"Macri no se compromete con la campaña", señaló a DyN un dirigente cercano a Solá.

Otros voceros del sector advirtieron que "seguir juntos o no puede tener impacto en las candidaturas porteñas del PRO".

Un dirigente aliado al PJ disidente contó que "cada uno (por Macri, De Narváez y Solá) toma decisiones por su cuenta que no le caen bien al otro".

Al macrismo, por otra parte, aún le queda por resolver las candidaturas en la Ciudad. Por ahora, Gabriela Michetti podría ser la candidata a diputada y Federico Pinedo encabezar la lista a legisladores locales, aunque en el PRO advirtieron que "todo está en análisis", al dar a entender que podría haber cambios. De todos modos, el secretario de Gobierno porteño, Marcos Peña, señaló que en caso de ser nominada, Michetti "renunciaría a su cargo" como vicejefa de gobierno, partir del 10 de diciembre próximo.

Por su parte, el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, afirmó que "quien planteó las diferencias fue Solá, Mauricio fue el que convocó a este acuerdo hace dos meses". Señaló que el frente sigue "avanzando" y dijo ser "totalmente optimista en poder consolidarlo y en hacer una buena elección en la Provincia también, además de la Capital".