La plata que tiene guardada la Universidad Nacional de San Juan proveniente de la minería -y que totaliza en la actualidad $3.329.666,86 guardados en un plazo fijo en el banco- se usará finalmente para hacer obras: La mayor parte de los recursos se destinarán a la construcción de un Centro Integrador Comunitario de más de 500 m2, ubicado en el complejo Islas Malvinas, en Rivadavia. Tendrá un gran comedor para los estudiantes de las tres facultades que existen en el lugar (Sociales, Exactas y Arquitectura), salas de primeros auxilios y oficinas de tramitación de becas u otros trámites, por un valor aproximado de $2.160.000.
El resto del dinero irá a la realización de obras relacionadas con el mejoramiento de la higiene y seguridad, en cada una de las 5 facultades y los institutos preuniversitarios, estos últimos, considerados como una sola unidad. Sobre el final del debate, pasadas las 22,20 de anoche fue desechada la tercera propuesta de que el remanente del comedor se usara en orden de prioridades: Por una votación de 14 a 10 votos, más una abstención ganó la propuesta del reparto en partes iguales. Tampoco se aceptó la propuesta de destinar una partecita del dinero para la realización de tareas de extensión, tales como foros y otros.
El Consejo Superior de la Universidad se tomó así dos años y medio para definir el uso de los fondos provenientes de las ganancias de Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio (YMAD), por la explotación de la mina Bajo la Alumbrera de Catamarca, que por ley se distribuye a las universidades nacionales.
Esa plata comenzó a llegar a San Juan desde mediados del 2009 y en todo este tiempo no se usó porque había resistencia a usar fondos provenientes de una actividad que algunos sectores universitarios rechazan por considerarla contaminante. Incluso, el año pasado se usaron $400 mil pesos de esos fondos para la realización de un gran foro de debate sobre la minería que provocó mucha polémica.
Ayer el debate se prolongó por casi cinco horas, en el tercer piso del Rectorado, pero a diferencia de otras oportunidades en que se trató el tema, ayer sorprendió el amplio consenso del cuerpo y el respeto en la discusión para definir la utilización de la plata para obras. Las discusiones giraron en torno a si se destinaban $1,5 o 2,1 millones a la construcción del comedor. En ese sentido, algunos decanos -como por ejemplo, el de Ingeniería- propuso destinar menos cantidad a la obra del comedor y completar el resto en los sucesivos envíos de YMAD a las universidades. Finalmente, pasadas las 10 de la noche y por unanimidad, se votó el proyecto presentado por la agrupación de alumnos Hacer por Todos, apoyada además por Principios y Franja Morada y la totalidad de los decanos y demás representantes de la UNSJ. En la actualidad, las tres facultades que están en el complejo Islas Malvinas alquilan un local para que funcione como comedor, en frente de las mismas.
El proyecto
La Secretaría de Obras de la Universidad determinó un proyecto inicial con un salón de 200 m2 de usos múltiples y/o comedor, una cocina amplia, un depósito y sanitarios que hacen un total de 506 metros cuadrados. Teniendo en cuenta que el valor del metro cuadrado hoy es de $3.700 el m2, y sumándole equipamiento, totaliza $2.160.000. Anoche se dijo que si el proyecto se hace en la Secretaría de Obras, sin llamar a concurso, los cálculos de estructura pueden demorar dos o tres meses, y su construcción entre seis y siete meses más.
