El titular del Ministerio Público, Eduardo Quattropani, decidió ayer reforzar el plantel de funcionarios que atenderán las causas penales contra los saqueadores que el viernes en la noche atacaron supermercados y locales comerciales. Afectó a dos fiscales para que colaboren con el fiscal de turno y fundamentó la medida en que los hechos ocurridos causaron “en la ciudadanía un claro sentimiento de miedo e inseguridad” y en la obligación de instar una “eficiente investigación”. Hasta ayer seguían detenidos más de 115 sospechosos, mientras que otros 45 fueron liberados por ser menores.
Las causas están siendo instruidas en estos momentos por las comisarías que actuaron el viernes frente a los hechos vandálicos. Según los datos que manejan en el Ministerio de Gobierno, hay más de 115 mayores que ayer seguían tras las rejas acusados de haber participado de los desmanes. Y de ese número, cerca de 35 están siendo investigados por contravenciones como disturbios en la vía pública y daños y al resto se le inició sumarios penales por cometer robo y robo agravado.
Frente a semejante cantidad de causas de una sola vez, Quattropani sacó una resolución designando a Daniel Guillén y Fabricio Médicci para que ayuden al fiscal de turno, Carlos Rodríguez. Lo que busca es celeridad en el impulso de los procesos y que no se escape ningún detalle de la investigación que permitiría saber cuál fue el accionar de los sospechosos y los delitos que cometieron.
En otra parte de la resolución, instruye a Rodríguez a que “informe a la opinión pública el número de personas puestas a disposición del Juzgado Competente y los hechos concretos que lo justifican”.
El juez que interviene en la catarata de casos es el titular del Juzgado de Instrucción Nº 3, Guillermo Adárvez. Ayer en la mañana, comenzó a recibir los primeros sumarios que le mandó la Policía y ahora debe a indagar a los sospechosos para que hagan su descargo sobre los hechos del viernes.
Los saqueos fueron cometidos en el supermercado Atomo de Rawson y locales comerciales de ese mismo departamento y del microcentro. Los delincuentes aprovecharon las versiones que daban cuenta de un acuartelamiento policial que dejaría desprotegida a la ciudadanía, lo que finalmente no ocurrió, para salir a robar. Además de los destrozos que causaron, se llevaron electrodomésticos, televisores, celulares y zapatillas, entre otras cosas.
Ayer, el juez de Faltas Enrique Mattar empezó a revisar las filmaciones de las cámara de los locales y de la Policía, para ver si hay más involucrados. De ser así, podrían existir nuevas detenciones por contravenciones o delitos que justifiquen que entienda la Justicia Penal.

