El ex apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, Sergio Schoklender, se presentó ayer espontáneamente a declarar ante el juez Norberto Oyarbide, quien no lo recibió y horas después allanó la empresa Meldorek, donde la Policía Federal secuestró documentación para la investigación por supuesto ‘lavado de dinero‘.
El procedimiento se realizó en la sede de la empresa atribuida a Schoklender, en el barrio porteño de Chacarita, de donde la Unidad Especial de Investigación Federal de Organizaciones Criminales de la Policía Federal retiró cajas de seguridad y cajas fuertes con material de interés para la causa como una importante suma de dinero, contratos, pagarés, cheques y documentos contables. Además hallaron dos carabinas de caza calibre 16 y 22 dentro de una caja fuerte que no poseían la documentación reglamentaria correspondiente.
El procedimiento fue la continuidad del allanamiento realizado el viernes pasado y se produjo horas después de que Schoklender se presentara, sin mediar citación en el despacho del juez, en los tribunales federales de Retiro con ocho grandes y coloridas cajas de documentación para dejarle al juez.
‘Hay facturas, libros contables y toda la documentación respaldatoria de las operaciones que demuestran que aquí no hay ningún delito‘, declararon los abogados de Schoklender, Adrián Tenca y Horacio Pitrau.
Oyarbide no lo recibió y en cambio le hizo saber por medio del secretario del juzgado federal 5, Carlos Leiva, que ‘la investigación está en pleno curso y antes de escuchar a alguien hay que establecer bien que presuntos delitos se cometieron, por ejemplo dónde exactamente hubo desvíos de dinero‘, según explicó una fuente judicial. En cambio, le ordenó embalar, lacrar y realizar un acta sobre cada caja.
Horas después de que Schoklender se retirara de tribunales, la Policía Federal inició el allanamiento de la oficinas de Meldorek, empresa a cargo de la fabricación y montaje de los paneles para las viviendas del programa ‘Sueños Compartidos‘, de las Madres y cuyas acciones pertenecerían en un 90% a su ex apoderado.
Ayer en la mañana también el hermano menor de Sergio Schoklender, Pablo, se presentó en la causa a través de un escrito para designar abogado defensor, luego de ser imputado por el fiscal del caso Jorge Di Lello por el cobro de dos cheques de 200 mil pesos emitidos por la fundación, informaron a Télam fuentes judiciales. Oyarbide ya impuso el secreto de sumario, inhibió bienes y prohibió realizar movimientos a personas imputadas y una veintena de empresas sospechadas. Fuentes del caso no descartaron que, tras el análisis de la documentación secuestrada, si las evidencias lo permiten, el juez disponga la eventual ‘detención e indagatoria‘ para Schoklender y otros imputados en la pesquisa.

