Buenos Aires, 1 de octubre.- La Iglesia fijó hoy su posición respecto a las dudas que genera el proceso electoral luego del escándalo en los comicios en Tucumán. La Conferencia Episcopal Argentina habla de un clima de "agravios, sospechas y denuncias que debilitan la credibilidad de personas e instituciones" y reclama "asegurar la transparencia".
Uno de los párrafos más fuertes de la carta, de una carilla y firmada por la Comisión Ejecutiva que preside monseñor José Arancedo, opina que "una democracia sin valores y sin ejemplaridad se empobrece". Y exige: "Por lo tanto, no deberían escatimarse esfuerzos en orden a mejorar los procedimientos, asegurar la transparencia y evitar todo tipo de sospechas que terminen provocando desconfianza y acentúen las divisiones entre los argentinos".
También reclama que "que ningún signo de violencia o intolerancia ensombrezca el acto eleccionario y, al mismo tiempo, esperamos actitudes de nobleza para reconocer y respetar la legítima y soberana voluntad popular". Esta última frase parece dirigida a la oposición.
Varias de estas situaciones tuvieron su clímax negativo en los comicios a gobernador en Tucumán, el 23 de agosto. Hubo entrega de bolsones, quema de urnas, cámaras que debían controlar y no lo hicieron, entre otras cosas. Desde entonces, la oposición se abroqueló para reclamar transparencia con ese escrutinio pero en particular pensando en el próximo 25 de octubre. Y la Cámara Nacional Electoral, después de varias reuniones con ONGs y representantes partidarios, dispuso una serie de medidas para intentar garantizar un comicio más limpio.
Estos son otros de los tramos más fuertes de la carta.
– "La democracia, que tanto esfuerzo nos ha costado alcanzar y preservar, es una conquista que no puede ponerse en riesgo por la existencia de prácticas que puedan socavar su legitimidad".
– "Nos interesa la consolidación y desarrollo de nuestro sistema democrático en paz. Lamentablemente hemos asistido a un clima de agravios, sospechas y denuncias que debilitan la credibilidad de personas e instituciones".
– "(Hay que) recomponer una actitud de respeto, de diálogo sincero y de participación comprometida, retomar el camino de los valores éticos y promover, como nos invita el papa Francisco, una cultura del encuentro que facilite la amistad social".
– (Sólo así se podrán) "vivir las elecciones como un acontecimiento esperanzador, que refleje el nivel cívico de un pueblo que va a las urnas con la convicción de que es el mejor modo de expresar la voluntad de ser una Nación cada vez más inclusiva para todos los argentinos".
– "De este acontecimiento, que debe ser una auténtica fiesta cívica en el marco de la Constitución Nacional, son garantes el Estado, los partidos políticos y los ciudadanos. A cada uno le corresponde un papel y una responsabilidad que hacen al bien de la República. Todos somos responsables, nadie puede sentirse ajeno".
La Conferncia Episcopal también apuntó a los ciudadanos, quienes "en el ejercicio de nuestra libertad y derechos, tenemos que conocer y discernir sobre las propuestas que mejor respondan a nuestros principios y convicciones, como así también sobre la idoneidad y coherencia de las personas que buscan nuestro voto. Todos tenemos derecho a desear un país mejor".
"En camino a la celebración del Bicentenario de la Independencia Nacional anhelamos que estas elecciones honren el sacrificio y la entrega de nuestros mayores", cierra la carta y reitera la oración que escribieron en la crisis de fines de 2001 y principios de 2002.
