Buenos Aires 9 de mayo.- La Conferencia Episcopal Argentina advirtió hoy que la Argentina está "enferma de violencia" y aseguró que "los hechos delictivos no solamente han aumentado en cantidad sino también en agresividad".

"Una violencia cada vez más feroz y despiadada provoca lesiones graves y llega en muchos casos al homicidio. Es evidente la incidencia de la droga en algunas conductas violentas y en el descontrol de los que delinquen, en quienes se percibe escasa y casi nula valoración de la vida propia y ajena", plantearon los obispos argentinos.

Estas afirmaciones están contenidas en el documento "Felices los que trabajan por la paz", que dio a conocer hoy la Conferencia Episcopal Argentina, en el cierre de su 107° asamblea plenaria.

La Iglesia afirmó que la corrupción tanto pública como privada es "un verdadero cáncer social, causante de injusticia y muerte" y lamentó que en el país se promueva con frecuencia "una dialéctica que alienta las divisiones y la agresividad".

El plenario episcopal, que preside monseñor José María Arancedo, arzobispo de Santa Fe, reclamó "no responsabilizar y estigmatizar a los pobres por ser tales" como responsables de la violencia y los delitos.

El documento se dio a conocer en la localidad bonaerense de Pilar, donde los obispos sesionan desde el lunes.