De las cerca de 10 mil personas que se anotaron en el concurso para ingresar a la Justicia, nada más que 5.980 se presentaron y ratificaron su intención de continuar en la compulsa. El dato fue difundido ayer por la Corte de Justicia que, además, publicó el manual que deberán estudiar los aspirantes para enfrentar la prueba de conocimientos teóricos. El proceso se lanzó en diciembre del año pasado y por ahora, sigue sin fijarse la fecha para que los inscriptos comiencen a rendir.

Los interesados debían inscribirse en la página web del Poder Judicial y de acuerdo al primer relevamiento, se llenaron más de 14 mil formularios. Sin embargo, el padrón se depuró y se determinó que muchos estaban repetidos y que en realidad, los aspirantes que se anotaron eran 9.900.

Después vino la etapa de ratificación de sus datos y la sorpresa fue que cerca de 4.000 no asistieron y se quedaron afuera. Los que sí se presentaron quedaron en condiciones de rendir las pruebas de ortografía, dactilografía y conocimientos jurídicos que harán las veces de filtro. Las mismas son eliminatorias, es decir que de no aprobar alguna de ellas significará la eliminación del aspirante.

En 10 días más, la Corte de Justicia piensa hacer las primeras pruebas del sistema informático que se utilizará para evaluar a los aspirantes. Después, podría fijar la fecha para que comiencen las evaluaciones.

El mecanismo elegido despierta polémica, porque el máximo tribunal mantendrá un alto grado de discrecionalidad para decidir quién entra y quién no. Sucede que los que aprueben las evaluaciones pasarán a integrar un listado que se confeccionará alfabéticamente y no por orden de mérito, y los cortistas tendrán la libertad de elegir a los que entrevistará y a los que posteriormente designará.

Las vacantes a cubrir, en principio, son 96. Pero la nómina de aprobados perdurará en el tiempo y la Corte podrá ir eligiendo a más aspirantes a medida que se jubile personal. Pero siempre en base al criterio de los cortistas y no por un orden de mérito que determine quién es el más idóneo.