“No, no me gustaría”, aseguró ayer Juan Carlos Gioja en referencia a la posibilidad de ser candidato a Gobernador el año que viene. El intendente rawsino era una de las hipótesis que nadie descartaba dentro del PJ si el actual mandatario no va por otro periodo, pero él mismo se encargó de desecharla. Al mismo tiempo, dijo que aún no sabe si apostará a seguir conduciendo su departamento hasta 2019.

El menor de los Gioja transita su primer mandato de intendente y tiene la opción de ir por la reelección, a diferencia de sus colegas oficialistas que ya no cuentan con esa chance por estar cerca de completar el segundo periodo consecutivo que permite la Constitución. Pero en el PJ también lo cuentan como uno de los que podría apostar por dar el salto y convertiste en el candidato a suceder a José Luis. Incluso, por lo bajo, el mismo Gobernador deja abierta esa opción como fórmula para garantizar la continuidad del modelo y los principales objetivos trazados por su gestión.

Juan Carlos, por el contrario, habló como poniéndole punto final a la cuestión. En el programa “A todo o nada”, de Radio Sarmiento, aseguró en alusión al sillón de Gobernador que “no me gustaría” y agregó que “no estoy administrando Rawson con ese objetivo”. Claro que, condicionó su futuro a las definiciones que tome en su momento el líder partidario.

En el oficialismo gira todo alrededor de lo que decidirá el actual gobernador. Si se inclina por apostar por un mandato más, casi que la discusión por el cargo queda sin efecto puertas hacia adentro. Si no, hay un lote de dirigentes que de una u otra manera ha hecho saber de sus aspiraciones. A partir de la definición que dio ayer, en ese lote ya no hay que contar a Juan Carlos y una de las hipótesis que hasta los rivales internos sostenían, se cae. Los que quedan entonces son José Strada, Sergio Uñac, Marcelo Lima y Ruperto Godoy, el único que dice estar dispuesto a hacerle internas a Gioja.

Propios y extraños dan por descontado que el actual gobernador hará el intento de ser candidato de nuevo. Su hermano Juan Carlos, hasta no hace mucho hablaba de las limitaciones físicas que le quedaron después del accidente que sufrió el año pasado en Valle Fértil, cuando se cayó el helicóptero que lo transportaba, y pedía no adelantar la discusión. Ahora, con Gioja recuperado y cumpliendo una agitada agenda diaria que se puede leer como una señal de entereza, el intendente sostuvo que “es el mejor candidato sin dudas, garantiza desde el vamos la continuidad de una buena administración”. Y a modo de simplificación, dijo: “Si me decís ya que la hagamos fácil y bien para la provincia, debería ser él”.

“Si el “Flaco” es candidato, Juan Carlos va a jugar en Rawson”, afirmó convencido hace poco un dirigente del riñón del gobernador. Es que en política es prácticamente una fija que un intendente debutante quiera ir por 4 años más si le dan los números. De acuerdo a la última encuesta del IOPPS, la gestión rawsina cuenta con la aprobación de la mayoría de los vecinos y el intendente encabeza las preferencias para 2015. No obstante, siguiendo el pedido con tono de orden del jefe partidario de esperar hasta el año que viene para hablar de eventuales candidaturas, Juan Carlos esquivó el tema y hasta puso en duda sus intenciones de seguir al frente del departamento.

“No lo tenemos definido, la verdad es que no se ha definido nada de qué vamos a hacer en términos estratégicos”, señaló. Además, reiteró que depende de lo que resuelva el peronismo sanjuanino y su presidente: “La suerte de cada uno, la mía, la de Marcelo Lima, la de Sergio Uñac, la de los militantes, se define en orden a una estrategia y en esa estrategia tiene que mucho que ver el hombre que conduce”.

Opositores

Juan Carlos Gioja mantiene un duro enfrentamiento con Mauricio Ibarra, uno de sus antecesores en el municipio rawsino. El exintendente se fue del PJ en 2009 por diferencias con la conducción, formó su propio partido y para 2015, enrolado en un frente opositor, no descarta jugar de nuevo por la Intendencia. Si no es él, el que tienen ganas es su compañero de partido, Gustavo Rojas, que fue quien lo reemplazó en el cargo de jefe comunal cuando resultó electo diputado nacional.

Gioja prefirió no nombrarlos, pero descargó artillería pesada contra ellos. Aseguró que cuando llegó al municipio, se encontró con trabajadores que estaban “absolutamente en negro” y lo atribuyó a “esto de meter parientes y amigos de quien administra”.