“S/N” eran las siglas que se repetían en la pizarra de control del Comando Electoral, ubicado en el edificio 9 de Julio. Y ese “Sin Novedad” era la máxima aspiración que perseguía el coronel del Ejército, Luis María Bordet, quien estuvo a cargo del impresionante operativo de seguridad que se desplegó por las elecciones, con 1.800 uniformados de cuatro fuerzas desplegados en todo el territorio provincial. De todos modos, hubo un incidente aislado en el Colegio Nuestra Señora de Tulum, de Rivadavia, donde tres personas fueron demoradas en la comisaría 13 tras un confuso episodio de agresión, ajeno al acto eleccionario.
El desarrollo de las elecciones marchó tal como estaba previsto”, indicó Bordet desde el Puesto Comando. A diferencia de las elecciones de mayo, en las que actuó sólo la Policía de San Juan, esta vez intervino personal del Ejército y de Gendarmería (encargados de custodiar el interior de las escuelas), de Policía de San Juan (controlaron las afueras de los edificios) y de la Policía Federal (apostados en el Comando Electoral y el Centro de Cómputos).
La presencia justamente de efectivos con uniformes verdes y armas de grueso calibre fue una imagen impactante dentro de las escuelas, que de todas formas no impidió que tres personas terminaran demoradas luego de que un joven empujó a un hombre, que iba votar con su hijo, en el Colegio Nuestra Señora de Tulum.
El incidente generó revuelo y los uniformados intervinieron inmediatamente, por lo que los tres involucrados terminaron en la comisaría 13 y al cierre de esta edición seguían demorados. “Fue un hecho aislado, vinculado a cuestiones personales. No estuvo relacionado a la elección”, apuntó Bordet.
Por su parte, para movilizar a tanta cantidad de efectivos se utilizaron 300 vehículos. Y la fuerza que más unidades aportó fue la Policía de San Juan, con 248.
Del otro lado, el de los electores, el despliegue de movilización de los partidos políticos también fue impresionante. Es más, el Frente para la Victoria desplazó en 15 micros de larga distancia a personas a departamentos alejados, como los iglesianos que ayer a las 8 partieron desde España y Libertador.
Por su parte, además de las combis y autos de alquiler contratados, los militantes aportaron sus unidades y por eso se vio a personalidades de otros campos colaborando como choferes, como el futbolista Coqui Chica o el ciclista Ricardo Julio.
A diferencia de otras votaciones, los cambios de escuela para los votantes fue un dolor de cabeza para los que movilizaron, ya que muchas personas se confiaron en el lugar que históricamente tuvieron y se encontraron con que debían ir a otro establecimiento. “En algunos casos tuve que ir de una punta a la otra buscando la escuela del votante”, graficó Daniel Guzmán, quien trasladó personas en su Toyota Hilux. A su vez, otra modificación con respecto a mayo fue que las motos esta vez quedaron de lado. “Para evitar problemas con los seguros, dejamos de movilizar a los votantes en moto”, contó Ariel Villegas, del Espacio Democrático Juvenil.

