Las empresas que importan motos deberán ensamblar dos en el país o producir una con la mitad de los componentes nacionales, por cada unidad que ingresen en el mercado nacional, según una iniciativa del Ministerio de Industria para reducir el déficit comercial del sector.

San Juan no es ajena al ensamblado de motos, ya que en el departamento de Pocito está la planta de ensamble de motovehículos Maverick, mientras la firma Full Motos planea una iniciativa similar en la provincia.

La idea es ‘sustituir importaciones a partir del desarrollo motopartista nacional, en un modelo similar en el que ya están involucrados el sector automotriz y el de maquinaria agrícola, entre otros‘, indicó la cartera que conduce la ministra Débora Giorgi, en un comunicado.

El proyecto apunta a ralentizar la caída del superávit comercial. El año pasado la producción de motos registró un récord, con 380.679 unidades fabricadas, casi 100.000 más que el anterior récord histórico, de 2008. Sin embargo, del total producido en 2010, 326.608 unidades fueron ensambladas a partir de importaciones de CKD, término que define a una unidad completamente desarmada, sin que le falte ninguna pieza componente. Las restantes 54.071 unidades fueron fabricadas sin CKD.

Para el año en curso, en tanto, ‘está proyectado alcanzar un número de patentamientos récord, que superará las 620.000 unidades‘, destacó la ministra Débora Giorgi. Por esa razón, desde Industria se han dispuesto medidas para ‘profundizar la producción local del sector y responder a la demanda creciente con más motos argentinas‘, remarcó la funcionaria.

Desde la secretaría de Industria a cargo de Eduardo Bianchi, ya se les comunicó a los productores de motos y motopartes e importadores que para poder importar una motocicleta terminada deberán ensamblar al menos dos unidades o, como alternativa, producir una motocicleta con una integración nacional de, al menos, el 50 por ciento.