El Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) tiene asignado este año una partida de 136.500.000 pesos para otorgar préstamos para la construcción de casas. El organismo actualizó el monto máximo de cada crédito a 273 mil pesos y hay un cupo para 500 pedidos, aunque en la repartición no vislumbran una demanda masiva y estiman que será cercana a los 150 o 200 créditos, similar a lo que sucedió en 2013. Esto se debe a que los interesados les ha costado adquirir y escriturar el terreno, debido a los altos valores del mercado, y este requisito es fundamental para acceder a la operatoria.

Dentro del plan de obra pública que encaró la gestión giojista, la edificación de viviendas ha sido uno de los puntales. Así el Gobierno llevó adelante la erradicación de villas para los sectores más humildes y entre las alternativas para la demanda de la clase media puso a disposición la llamada asistencia financiera individual. Desde 2008, los préstamos del IPV se han ido actualizando (ver recuadro), con el objetivo de convertirse en una herramienta interesante para paliar el déficit habitacional.

El último reajuste se produjo este año, cuando pasó de 210 mil a 273 mil pesos, es decir, un 30 por ciento que está acorde con la inflación acumulada que revelan las consultoras privadas. Con la última actualización, la partida anual destinada a este fin es de 136 millones y medio de pesos. Desde el organismo que conduce Martín Juncosa señalaron que para este año calculan entregar entre 150 y 200 créditos. Los recursos que sobran son redistribuidos en el próximo ejercicio y en el caso de que la demanda supere el cupo de 500 préstamos, se puede ampliar a través de partidas extras, señaló Juncosa. En lo que va del año, ya se otorgaron 43 con el nuevo monto y se han solicitado 88 reajustes de los 210 mil a los 273 mil pesos. En 2013, se brindaron 148 de un total disponible de 500, es decir, un 29,6 por ciento. En 2012, de una cartera de 1.000 préstamos, la mitad fue a parar a manos de los interesados.

La caída de la demanda obedece a que el interesado debe presentar el terreno escriturado. Y en la actualidad, el alto valor de este tipo de bienes ha limitado las posibilidades de los asalariados. Por otro lado, aunque en menor medida, Juncosa había mencionado que contribuyó a la disminución de los pedidos a la competencia del Plan Procrear, una línea de créditos que puso en marcha la Nación y que apunta al mismo sector de la población. “Ese plan nos ha dado una gran mano en esto de otorgar alternativas para la clase media”, había sostenido el funcionario.

El monto de 273 mil pesos es lo máximo que el IPV puede prestar para la construcción de una casa con 3 dormitorios, cocina comedor, con un total de 80 metros cuadrados. Para acceder a una financiación a 20 años, con una cuota de 2 mil pesos, el grupo familiar debe acreditar un ingreso mensual de 10 mil pesos. En cambio, para pagar el crédito a 30 años con una cuota de 1.700 pesos, el ingreso familiar debe ser de 8.600 pesos. Los interesados también pueden solicitar préstamos por un monto menor, al igual que para la terminación de viviendas.

La operatoria individual es una arista más en el plan de edificación de hogares del Gobierno. En lo que va de la gestión giojista, se han construido casi 26 mil casas, de las cuales, el 53 por ciento fueron sorteadas a aquellos que están inscriptos en el padrón del IPV, el 24 por ciento se destinó al plan de erradicación de villas y el 23 por ciento restante fue para entidades como gremios y cooperativas, según las estadísticas de la repartición.