Buenos Aires, 17 de septiembre.- El secretario de Agricultura,
Ganadería, Pesca y Alimentos, Carlos Cheppi, continuaba hoy cumpliendo funciones, a la espera de que la presidenta Cristina Fernández decida sobre su futuro.
Fuentes del Ministerio de la Producción -del cual depende la
secretaría de Cheppi- destacaron hoy que el funcionario "está
trabajando en su despacho, y cualquier cambio lo tomará la Presidenta cuando crea conveniente".
Cheppi habría presentado en los últimos días su renuncia "en
forma indeclinable", según distintos trascendidos que circularon en
el Palacio de Hacienda, aunque todavía su dimisión no fue
formalmente aceptada.
Las fuentes consultadas comentaron que la ministra de la
Producción, Débora Giorgi, le pidió al secretario de Agricultura que
"le informe sobre sus actividades hasta que la Presidenta decida" si
acepta su renuncia o lo ratifica en el cargo, algo que, por estas
horas, parecería poco probable.
Entre las versiones que circulan acerca de su futuro
reemplazante, la más significativa -incluso señalada como un hecho en algunos medios- es la que menciona al diputado bonaerense Julián
Domínguez.
Cheppi habría argumentado "motivos personales" para solicitar
su alejamiento, aunque se especular que entre las verdaderas
razones se encontraría el recorte de poder que vino sufriendo este
funcionario, desde poco después de su designación, a manos del
secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y del administrador federal de Ingresos Públicos, Ricardo Echegaray.
Cheppi llegó a la Secretaría de Agricultura luego de ser
presidente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA),
poco después de que el Gobierno perdiera la votación en el Senado
por la ley derivada de la Resolución 125.
En principio, las entidades agropecuarias agrupadas en la Mesa
de Enlace -la Sociedad Rural, la Federación Agraria,
Confederaciones Rurales y CONINAGRO- aceptaron la designación de Cheppi, al que calificaban como "un buen técnico, conocedor de la situación" del campo.
Sin embargo, ese concepto fue desdibujándose para los miembros
del nucleamiento con el correr de la gestión de Cheppi,
finalmente opacada por acciones de su área asignadas a Moreno y a
Echegaray, quien, en los hechos, maneja la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), pese a que, formalmente, depende de Agricultura.
