Hijo de padre gallego, hincha del club Independiente de Avellaneda y abogado de profesión, Alfonsín, que gobernó Argentina entre 1983 y 1989, dedicó su vida a la actividad política desde la centenaria UCR.
Fue uno de los fundadores de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), pionera en la lucha contra el autoritarismo y la represión ilegal.
Además, el líder radical logró algo que consiguieron muy pocos de sus correligionarios: vencer en las urnas al PJ, con casi el 52% de los votos en los comicios que marcaron el fin de la dictadura (1976-1983).
Aunque tuvo que enfrentar obstáculos y presiones para afianzar la democracia, consiguió que en 1985 se llevara a cabo un histórico juicio, que concluyó con duras condenas para los jerarcas del régimen que secuestró, torturó y desapareció a miles de personas.
Ante el avance de las investigaciones sobre los crímenes perpetrados en "los años de plomo", durante el Gobierno de Alfonsín se sucedieron rebeliones y asonadas militares que fueron sofocadas por tropas leales y con la presencia popular en las calles.
En ese contexto, entre 1986 y 1987 el Ejecutivo impulsó la aprobación parlamentaria de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, que libraron de responsabilidad a más de un millar de acusados de delitos de lesa humanidad.
Nacido en 1927 en Chascomús, Raúl Ricardo Alfonsín cursó sus estudios secundarios en un liceo militar y a los 18 años comenzó su actividad política en la UCR.
En 1954 fue elegido concejal en su ciudad natal, luego ocupó un escaño como legislador provincial y posteriormente como diputado nacional, para después perder los comicios internos del radicalismo con Ricardo Balbín en la disputa por la candidatura para las elecciones presidenciales de 1973.
A los problemas que encontró Alfonsín para revertir la pésima situación económica generada por la dictadura, se sumaron las trece huelgas generales que convocó en sus seis años de Gobierno la mayor central obrera del país, de extracción peronista.
En medio de la "hiperinflación" y de una creciente conflictividad social que incluyó saqueos a supermercados, en 1989 el mandatario dejó el poder seis meses antes de lo previsto luego de que el candidato del PJ, Carlos Menem, fuera elegido en los comicios presidenciales con el 47,3% de los votos.
En 1993 Alfonsín y Menem dejaron atrás sus diferencias ideológicas al sellar el "Pacto de Olivos" para reformar la Constitución argentina, lo que permitió al peronista ser reelegido en 1995.
Alfonsín, casado con María Lorenza Barreneche, con quien tuvo seis hijos, comenzó a sufrir problemas graves de salud a comienzos de 2008.
