El presidente de la UCR, Ernesto Sanz, reconoció ayer el resurgimiento de "diferencias" internas con el sector liderado por el vicepresidente Julio Cobos, por el voto a favor de la remoción de Martín Redrado del Banco Central, y recibió una dura respuesta de los aliados del mendocino, que defendieron su postura en la Comisión Bicameral.
Otra vez, el voto de Cobos volvió a causar estragos, pero esta vez a nivel interno del radicalismo ya que mientras el sector "orgánico" defendía una postura en contra del oficialismo, los ex radicales K privilegiaron sus cuestionamientos sobre Redrado y se inclinaron a favor de su expulsión.
Ahora, la posición de Cobos es no opinar sobre el tema que causó controversias en la UCR y "bajar el perfil", para lograr la mayor cohesión posible a nivel partidario frente al nuevo desafío parlamentario que será el Fondo del Bicentenario, comentaron fuentes cercanas al presidente del Senado.
El ex titular de la UCR y actual jefe del bloque de Senadores, Gerardo Morales, fue uno de los más críticos sobre la decisión de Cobos y le reprochó que actuó sobre la base de su "opinión personal y no la del partido". Las declaraciones del jujeño motivaron ayer una respuesta de la senadora por Mendoza Laura Montero -que integra el círculo más cercano al Vicepresidente-, que aseguró que no sabe "por qué Morales se arroga para sí la opinión del partido radical, cuando simplemente se expresa una visión personal".
"Muchos radicales han expresado su apoyo a la decisión adoptada por el vicepresidente", destacó la legisladora. En su descargo, Montero también incluyó a la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, quien ejerció presión sobre Alfonso Prat Gay para que no acompañe la postura de Cobos y se posicione en contra del Gobierno nacional.
"Me extraña la postura contradictoria adoptada por Morales y la diputada Carrió, porque avalar a Redrado es también avalar a Guillermo Moreno y a la manipulación de las estadísticas del INDEC", argumentó la senadora en un comunicado. En ese contexto, señaló que es "una pena que en la puja interna de la Coalición Cívica no haya prevalecido la posición de Prat Gay y si lo haya hecho la de Elisa Carrió, que responde meramente a especulaciones políticas".
Si bien Cobos se negó a hacer nuevas declaraciones sobre el caso Redrado, la misiva de Montero fue interpretada como un intento encubierto del vicepresidente por fijar su postura frente a los radicales más ortodoxos. Por su parte, el intendente de Junín, el cobista Mario Meoni, se quejó de la "sobreactuación" de algunos dirigentes sobre la determinación del Vicepresidente. Para bajar el tono de la discusión, Sanz aseguró que "ni Cobos, ni yo, ni nadie es candidato" presidencial para 2011.

