José Luis Gioja sigue mostrando síntomas de recuperación tras la operación del sábado. Ayer se paró y empezó a caminar en la habitación en la que está internado en el Hospital Rawson y los médicos autorizaron que coma sólidos. Como está molesto por no poder hacer el cruce cordillerano previsto para febrero, el padre Rómulo Cámpora lo visitó para convencerlo de que no insista con ir a la travesía.
Gioja cumplió ayer un nuevo día de internación. Ingresó el sábado a primera hora para someterse a una cirugía de reconstrucción de la pared abdominal que se vio afectada por una eventración tras el accidente que lo tuvo al borde de la muerte, en octubre del año 2013. Desde entonces, su recuperación no se detiene, aseguró ayer su hijo Gastón, el encargado de informar a diario cuál es el estado de salud del primer mandatario.
Según Gastón, Gioja se para y camina en la habitación ‘para empezar a mover los músculos‘. Por otra parte, se supone que movió el intestino, algo que los médicos evalúan como muy positivo debido a que en la operación le manipularon ese órgano para despegarlo de la pared abdominal y volverlo a su lugar natural, en la zona donde tenía la eventración (hernia). Además, ya comenzó a ingerir comida sólida.
Gioja está acompañado por sus familiares más íntimos y recibe muy pocas visitas por pedido de él mismo. Una de ellas fue la de Cámpora, que no pudo ocultar su risa cuando salió de la habitación. Es que el padre fue testigo de la cara larga del Gobernador por no poder regresar al cruce de los Andes que él mismo impulsó para reafirmar que San Martín pasó a Chile por San Juan.
‘El Gobernador pone mucho énfasis en el cruce porque es la unión de los pueblos, pero ahora debe cuidarse y lo ha entendido‘, contó el religioso luego de hablar con el primer mandatario. No obstante, remarcó las ganas de Gioja de volver a su vida normal lo antes posible y afirmó que ‘hay que tenerlo vigilado, en cualquier momento se nos escapa‘.
De acuerdo a lo que dijo Gastón, hoy o mañana le daría el alta.

