Ambos fueron los armadores del acuerdo electoral que sumó al Partido Bloquista al Frente para la Victoria, que lidera el Partido Justicialista, pero ahora uno de los protagonistas está atravesando por una enfermedad que le ha hecho interrumpir por ahora sus obligaciones como embajador argentino en Rusia. Leopoldo Alfredo Bravo, presidente de la Convención del partido de la estrella, viajó a San Juan desde Buenos Aires, donde le están realizando un tratamiento de quimioterapia, para votar mañana y de paso ayer fue a saludar al gobernador José Luis Gioja, presidente del PJ local.

En devolución de la gentileza, el gobernador Gioja fue pasado al mediodía a la sede de la calle Mitre en el auto del candidato a diputado nacional y presidente del bloquismo, Edgardo Sancassani, junto al candidato en primer término de la lista, Daniel Tomas, y al propio Bravo. Para Polo, la de ayer también fue la primera vez que regresa al partido, desde su enfermedad.

"Gobernador Gioja, esta es su casa", le dijo Polo Bravo, como le dicen los amigos al embajador, al recibirlo en la sala de reuniones del primer piso de la histórica sede. La última vez que Gioja estuvo en el partido de la estrella fue para el velatorio de don Leopoldo Bravo, padre de Polo, fallecido el 4 de agosto del 2006.

"Este gobernador me hace acordar muchísimo a don Leopoldo", dijo Bravo, y agregó que a ambos "les gusta ayudar a todos, pero sobre todo al más débil, al que menos tiene".

Dirigiéndose al grupo de presidentes de los comités departamentales que se habían reunido para coordinar la movilización de mañana con motivo de las elecciones, Bravo les dijo: "mi problema de salud los vamos a superar", frase que fue respondida con un aplauso de los presentes.

A su turno, el gobernador Gioja dijo que "esta no es una reunión política, sino una reunión de amigos para que a Polo le vaya bien",

"El mejor remedio para Polo, que es nuestro amigo, pero no de ahora sino de siempre, porque incluso nos tocó compartir la tarea de legisladores, es trabajar mucho, porque todavía queda mucho por hacer".

Gioja recordó la historia en común de ambas fuerzas, "que han escrito las páginas más lindas de la historia de San Juan" y aclaró que aunque no era bloquista, se consideraba "un admirador de don Federico Cantoni, quien temía como símbolo distintivo a la alpargata".

No es la primera vez que Gioja y Bravo se ven desde que el diplomático volvió de Rusia porque ya tuvieron oportunidad de compartir una comida en Buenos Aires.