Para paliar la crisis vitivinícola, el gobernador José Luis Gioja le pidió ayer a Mendoza que insista con la implementación de un bono que sirva para reducir los excedentes de vino que deprimen los precios, luego de que el vice de la vecina provincia, Carlos Ciurca, dijera que por las trabas de la oposición no cuentan con los votos en el Congreso para aprobar el título. El gobernador destacó que ambos actores políticos “tienen que hablar, el sector opositor tiene que entender que es un principio de solución”.

Sucede que en tierras mendocinas es donde se ha producido una sobreoferta de 300 millones de litros de vino, lo que satura el mercado y empuja los valores hacia abajo. El escenario se agrava aún más si se tiene en cuenta que queda poco tiempo para la próxima cosecha. Como método para atacar el problema, el Gobierno de Francisco “Paco” Pérez impulsó un título para comprar vino y así eliminar los excedentes, pero la iniciativa se estancó en el Poder Legislativo debido a que la oposición decidió no acompañar porque sostiene que representará una endeudamiento para la provincia.

Gioja resaltó que “es una pena” que el bono no salga, porque “hay que trabajar en conjunto”. Es que San Juan aprobó un certificado con ese objetivo, pero el sobrante a eliminar es de apenas 20 millones de litros, lo que no modifica la situación en el contexto general. “Esto les afecta a los viñateros. La verdad es que era un principio de solución”, remarcó. Ciurca habló el viernes con DIARIO DE CUYO (ver recuadro) y entre otras cosas manifestó que el bono se está debatiendo y que se necesitaba el respaldo de los sectores opositores.

El funcionario mendocino tenía expectativa que el certificado fuera aprobado durante el primer semestre del año que viene, pero la crisis está golpeando ahora a los productores de las provincias vitivinícolas.
Por eso, Gioja ayer le pidió a los protagonistas mendocinos que insistan en el diálogo para llegar a un acuerdo para poder utilizar una herramienta a la que calificó como “un principio de solución” ante la coyuntura.
Para enfrentar la crisis, los gobernadores de San Juan, Mendoza y La Rioja se reunieron en una cumbre vitivinícola para instrumentar una serie de medidas, como la prohibición de plantación de nuevos viñedos para evitar la sobreoferta futura, que las 3 provincias salgan a vender mosto juntas y la creación de un Observatorio de la Estructura de Costos en la Vitivinícola, entre otras. Pero la que sobresalía era la implementación del bono por parte de la vecina provincia, que es la generadora del sobrestock reinante.