Ya habían anticipado en Casa de Gobierno que estaban haciendo gestiones para que José Luis Gioja pueda asistir a la asunción de Sebastián Piñera como presidente de Chile, en pos de refrescarle el proyecto del túnel por Agua Negra. Ayer, el gobernador dijo que asistirá al encuentro previsto para este jueves, como integrante de la comitiva encabezada por Cristina Fernández.

El momento de la cita con Piñera es altamente valorado por el Gobierno local, pero tendrá un carácter completamente distinto al previsto inicialmente por Gioja.

La idea era presentarle al nuevo presidente todos los antecedentes del túnel y conseguir avanzar en su aval político, de cara a la pronta licitación de la obra. Sobre todo, teniendo en cuenta que se consiguió un contundente respaldo político de la gestión saliente de Michelle Bachelet e incluso del Parlamento chileno, por unanimidad.

Pero el terremoto cambió todo el carácter de la ceremonia, que se hará con sobradas muestras de sobriedad y austeridad, y donde cualquier comentario que no sea la solidaridad con el momento que pasan los trasandinos, resultaría inoportuno, según evalúan en el Gobierno local.

De todas formas, bien vale la presencia del sanjuanino, como testimonio del interés en que se siga avanzando en la integración, pese a los contratiempos.

Una respuesta pendiente es si Chile pondrá en segundo plano -en el de las postergaciones o de las no realizaciones- asuntos que demandan grandes inversiones, como el túnel que cotiza en unos 800 millones de dólares. Esto, en el marco de que el terremoto ha replanteado toda la política oficial chilena: la prioridad ahora es la costosa reconstrucción de las ciudades en ruinas, que demandará, calculan, unos 3 ó 4 años.

Tanto Gioja como otras voces interesadas en el túnel descartaron que haya preocupación por este cambio de prioridades en el vecino país. Sin embargo, al menos manejan la posibilidad de que se estiren los plazos y haya demoras en el proyecto, que ya transita sus últimos estudios de factibilidad, dejando el terreno listo para la licitación a fines de este año o principios de 2011.

Por otro lado, no le vendrá mal a Gioja para sumar a su potencial carrera presidencial, un contacto de alto vuelo político con el nuevo primer mandatario chileno.