En la mañana de ayer llegó la invitación formal a la casona de calle Paula Albarracín de Sarmiento para que el gobernador Gioja asista a la asunción de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, prevista para el lunes y martes próximo en las ciudades de Santiago y Valparaíso, respectivamente. La intención del sanjuanino es viajar, decisión que tomará este fin de semana, con la idea de afianzar el vínculo con el vecino país y con la nueva mandataria, impulsora en su anterior gestión de dos proyectos claves para la provincia, tanto por lo que significa por su integración física como económica: el Túnel de Agua Negra, en proceso licitatorio; y Pascua-Lama, hoy por hoy frenado del lado chileno.
La posibilidad de viaje está atada al proceso de recuperación kinesiológico que viene llevando Gioja y que le demanda tiempo y energías, sumado a que el lunes por la mañana está el inicio del ciclo lectivo en la provincia, lo que lo obligaría a viajar recién en horas del mediodía o a la tarde, ya que en la noche está previsto en Santiago de Chile una cena en la que participarán los anfitriones, Sebastián Piñera y Michelle Bachelet, e invitados especiales, entre ellos presidentes y embajadores de una decena de países. Al otro día, en Valparaíso, se hará el acto de traspaso de mando, lo que obliga a Gioja a moverse otra vez.
En la primera gestión de Bachelet (2006-2010), Gioja hizo buenas migas con las autoridades del vecino país e incluso la primera mujer al frente del Ejecutivo chileno en enero de 2008 lo recibió en una audiencia privada y de carácter histórica (ver recuadro), momento que sirvió de antesala para lo que sería en 2009 el tan mentado Tratado de Maipú, una carta de intención que le daba definitivamente el puntapié político a Agua Negra.
Igual, en el Ejecutivo provincial no le reprochan cosas a la gestión Piñera pero reconocen que la era Bachelet tuvo otro ritmo a la hora de las definiciones y que la idea de Gioja es volver a alimentar ese vínculo que se formó en su momento. En este sentido, mientras la licitación de Agua Negra marcha, lenta pero segura, el proyecto Pascua-Lama está detenido en Chile por incumplimientos de la minera y se sabe que ese episodio fue el primer traspié que llevó a Barrick a ponerle el freno a la mina binacional, sumado a otras cuestiones coyunturales -precio de metales, costos, etc-.

