“No pueden estar en libertad después de lo que hicieron y por eso deberían estar bien guardados”, exigió ayer el gobernador José Luis Gioja al hacer referencia a la fuga de los represores Jorge Olivera y Gustavo De Marchi. El mandatario fue el orador central en el acto que tuvo lugar frente a la ex Legislatura provincial, al recordarse los 38 años del golpe militar que terminó con casi 30.000 desaparecidos en el país.

En el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, el Gobernador exigió “pelear para terminar con la impunidad” y recordó cuando fue testigo en el megajuicio por delitos de lesa humanidad que terminó con la condena a los 7 imputados, aunque 2 de ellos se fugaron poco después y todavía no los pueden detener.

Momentos antes, junto al vicegobernador Sergio Uñac, el ministro Adrián Cuevas y el subsecretario de Derechos Humanos, Hugo Zalazar, había colocado una ofrenda floral en la señalización de la ex Legislatura, el lugar al que fueron llevados los primeros detenidos en la provincia tras el golpe del 24 de marzo de 1976.

En los discursos, Jorge Rodríguez, de la Agrupación Hijos, destacó la importante participación de víctimas y familiares de desaparecidos en una marcha del lunes que terminó con un festival musical en el mismo lugar.