San Juan, 1 de abril.- José Luis Gioja no pudo, como era de esperar, separar su discurso del accidente de octubre del año pasado. Su voz se quebró en el inicio mismo al recordar a la fallecida diputada Margarita Ferrá, y fue peor aún al rememorar los días de internación en los hospitales Guillermo Rawson e Italiano. A esa altura tuvo que detenerse, porque la voz directamente se le cortó: “Cada día que pasé sin respirar el aire sanjuanino sentí que me faltaba el oxígeno”. Acto seguido, vino una enumeración de obras, mezcladas con pinceladas de jugosas frases políticas, hasta que al final fue taxativo: “Por ese San Juan vamos a gobernar desde el Futuro y hasta el último soplo de vida que nos quede”, dijo y disparó al menos dos conjeturas: primero, suena extraño que Gioja, quién siempre manejó muy bien los tiempos, dispare que se quiere quedar al menos un período más a cargo del Ejecutivo cuándo todavía falta más de un año para la elección y cuándo aún en Capital Federal el panorama no está claro. Y segundo: es probable que el mandatario quiera evitar que la pelea interna le tape el norte a sus dirigentes, y dice que se quiere quedar porque es lo único que le pondría fin a esas diferencias. El tiempo dirá.
En la gestión, los números que el mandatario mencionó suenan impecables: “De todas las casas que edifico el IPV en 60 años, nosotros construimos cerca del 40% en los últimos 10, por política de Estado”; “Ya han egresados casi 1/3 de la estructura actual de la Policía de San Juan; esto es casi 1000 ciudadanos egresados con la nueva formación académica”; “Todos los indicadores señalan que estamos en las vísperas, y tenemos concretas expectativas de que se licite y se adjudique este mismo año”, el Túnel de Agua Negra; “Hoy contamos con más de 125 proyectos de prospección -minero- en marcha y 150 proyectos de exploración en distintas etapas de evaluación”; “Entre obras en ejecución, obras licitadas y en proceso de adjudicación y obras en proceso licitatorio suman 442; entre las cuales está el hospital de Albardón, la ruta 150 en sus dos tramos, la ruta del sol, la calle 11 desde calle Mendoza al este en Pocito, la última etapa del hospital Rawson, entre otras. A lo que hay que agregarle 170 obras en etapa de elaboración de proyectos, alcanzado todas un presupuesto de casi 16 mil millones de pesos”, enumeró, junto a muchas otras cifras.
Sin mencionar a Pascua-Lama, obviamente por los problemas que ese proyecto minero tiene, reafirmó que el eje económico de la provincia a pesar de esos inconvenientes es la minería. Pero ratificó que están trabajando junto a los productores, quienes también acarrean con serios dramas luego de los problemas climáticos de la campaña anterior que todo mundo ya conoce.
En resumen, Gioja mantuvo la línea de otros años en cuánto a la enumeración de proyectos hechos y por hacer, pero disparó también elucubraciones sobre su futuro político. No es un discurso más, por el accidente y por el escenario nacional, que va cambiando día tras día. Como este diario ya mencionó hace semanas, Gioja no descarta nada, porque no tiene la información suficiente para hacerlo. Si le preguntaran, no quisiera irse a su casa, quiere quedarse y seguir gobernando, siempre fue así, no hay nada nuevo en esas palabras. Pero esta vez mira a Buenos Aires con la esperanza de poder tallar en las ligas más grandes, porque se nota que, a diferencia de otros años, tiene chances distintas. Lo de hoy pudo ser un mensaje explícito a que intentará quedarse un período más, o pudo ser que intenta calmar las diferencias internas que hoy arrecian, reafirmando que él será el candidato. Para ambas cosas suena extraño el tiempo en el que lo menciona, pero Gioja es así, y los que lo rodean deberán decodificar sus palabras para adivinar por dónde ir. Y, mientras ellos decodifican, Gioja construye.
