En los momentos que le quedan libres tras los ejercicios de su rehabilitación física, el gobernador José Luis Gioja se enfrenta en duras partidas de ajedrez con su hijo Camilo. Y con el resto de la familia arma furiosos desafíos al truco. De esa manera, el mandatario “mata” el tiempo y se entretiene mientras dura el proceso de recuperación que está llevando a cabo en el Colegio Divino Corazón de la Congregación Hermanas Esclavas del Corazón de Jesús, en el barrio porteño de Palermo. “Estamos disfrutando muchísimo estos momentos en familia”, aseguró Gastón, el hijo mayor.

Gioja consiguió el alta médica del Hospital Italiano de Buenos Aires el miércoles pasado y desde ese día se aloja en el colegio religioso que depende de la congregación a la que pertenece su hija Flavia. El Gobernador continúa con una rutina de 3 turnos de rehabilitación física con kinesiólogos del centro de salud porteño. Realiza ejercicios físicos con mancuernas y peso para fortalecer sus piernas y brazos luego de estar internado casi 3 meses y medio tanto en el Italiano como en el Hospital Rawson, tras el accidente del helicóptero en Valle Fértil. Además, luego del trauma generalizado que sufrió en la columna, ya camina solo y hace trabajos con una pelota para mejorar su equilibrio y resistencia.

Fuera de los horarios de rehabilitación, Gioja juega al truco con su familia y van alternando los compañeros. “Así le toque con cualquiera, tiene una suerte terrible. Le íbamos ganando y empezó a ligar, ligar y ligar, nos dio vuelta el partido y terminó ganando”, manifestó entre risas su hijo Gastón. El otro pasatiempo que tiene es el ajedrez y que comparte con Camilo. Además, está aprovechando la comida que prepara su esposa Rosa. Ayer todos comieron lentejas.

Por otro lado, mira televisión y lee los diarios a través de internet para mantenerse informado de todo. Sigue en contacto con los funcionarios de su equipo de Gobierno y continúa recibiendo los llamados de funcionarios nacionales que quieren conocer cómo marcha su recuperación.