Para la octava edición del Cruce de Los Andes que comenzará el miércoles 8 de febrero calculan que harán falta unas 170 bestias, entre mulas y caballos, por lo que Gendarmería Nacional tuvo que recurrir a pedir algunas entre los propietarios de animales de Calingasta, donde está el Escuadrón 26º de la fuerza. También algunos participantes van con su propia mula, como en el caso del intendente Marcelo Lima, quien recurre a ‘La Perla‘ para realizar la marcha. Pero la provisión de animales ya está asegurada.
El oficial veterinario del escuadrón de Barreal de Gendarmería, el comandante principal José Mario Solla, que es la máxima autoridad en materia de los animales del cruce, calculó que para 115 expedicionarios que van a formar parte de esta edición, hacen falta igual cantidad de bestias, a las que hay que sumar otros 10 silleros por cualquier inconveniente que pueda surgir y unas 40 cargueras, en su mayoría mulas.
De las 170 bestias que calculan que harán falta, Gendarmería tienes unas 50, la mayoría mulas, entre silleras y cargueras, que son las que todos los años se vienen utilizando para el cruce cordillerano. Y el resto las están consiguiendo, pero aseguró que animales no van a faltar.
El de los animales es tal vez el tema que más suele preocupar a los participantes en el cruce, sobre todo a los que no tienen experiencia en haberlos montado. Y porque son muy frecuentes las caídas, ya sea por un animal mal encinchado o por una mala maniobra del jinete.
Las bestias son las encargadas de transportar en las albardas ajustadas a sus lomos la comida, carpas, la ropa y los equipos de comunicaciones para la transmisión satelital. Lo único que suele trasladarse en helicóptero, tanto al refugio de Alto de Las Frías como a Sardina, en el Valle de Los Patos Sur, son los equipos electrógenos para proveer de energía a los expedicionarios.
Los gendarmes barrealinos manejan el único centro de cría de mulares que la fuerza tiene el país, desde donde proveen al resto de las unidades.
Según Solla, desde Barreal han salido mulas para las unidades ubicadas en Jujuy, Bariloche, Esquel y las situadas en las provincias de La Rioja, Catamarca y Salta. ‘Todas con muy buen desempeño en la cordillera argentina‘, dijo Solla.
Para la recría de los mulares en Barreal tienen un plantel de 15 yeguas madres y 2 burros reproductores. Es que la mula (ver aparte) es un híbrido producto de la cruza de un burro y de una yegua.
Para el gendarme, tanto la mula como el caballo tienen buen desempeño en la cordillera sanjuanina, pero a la hora de tener que elegir Solla dijo que la preferida es la mula.
‘Es un animal rústico, tiene paso firme por las sendas más estrechas, tiene más desarrollado los instintos de peligro y de orientación y digiere mejor el forraje de las zonas de altura‘, señaló. Con 6 años es la mejor.
Como recomendación a los expedicionarios del cruce, el gendarme pidió ‘no confiarse en el animal hasta haberlo conocido y no arrimarse por atrás porque se puede asustar y su defensa son las patas traseras. Es su mecanismo de defensa‘, dijo Solla.
Como un consejo adicional el comandante principal sugirió ‘no llevar demasiado peso en la mochila‘ para no sobrecargar al animal que ya demasiado tiene con ascender y descender por estrechos senderos en plena cordillera sanjuanina.
Sobre las caídas señaló que el motivo más frecuente es por el animal mal encinchado y por eso pidió estar muy atentos a la montura para evitar los golpes.

