Cristina Fernández le dedicó ayer varios minutos a una defensa de la minería, en sintonía con la declaración que más temprano firmó junto a sus pares presidentes del Mercosur (ver aparte).
El análisis vino acompañado con un reclamo al Parlamento, cuando insistió con que no vetará otra vez la ley de glaciares, si se aprueba tal y como salió recientemente de la Cámara baja: "que se hagan cargo", dijo en referencia a los legisladores. Además, apuntó a los parlamentarios de las provincias cordilleranas afectadas -donde se incluyen los sanjuaninos- que votaron "alegremente" la norma que luego ella vetó.
La presidenta habló de la minería ayer, minutos antes de subir al avión, en una conferencia de prensa que encabezó en Casa de Gobierno junto a José Luis Gioja.
"Yo creo que la minería, hecha en el marco del protocolo de cuidados del medioambiente, hecha con responsabilidad, es una actividad más, hay que hacerla responsablemente y tener los protocolos y las regulaciones en cada uno de los emprendimientos que así lo establezcan", aseguró.
Agregó que "yo dije en una oportunidad que me cansé de escuchar y leer en editoriales y tomar a Chile como un modelo de país… El principal ingreso de la República de Chile proviene de la minería, y específicamente de un solo mineral, el cobre. Entonces, la verdad que no me cerraba ese elogio, que comparto, como un modelo a seguir, y sin embargo se impugne en la Argentina una actividad que ha tenido poquísimo desarrollo, a pesar de tener mucho más espacio minero".
Cristina siguió analizando que "lo que sucede es que muchas veces se trasladan experiencias de otros lugares donde la minería, por ejemplo, en Centro América o en otros lugares, ha actuado con un efecto devastador en los ecosistemas. Porque obviamente no es lo mismo hacer minería en medio del desierto, donde no hay absolutamente nada y solamente hay piedra o meseta, que hacerlo en medio de un bosque". Y subrayó que "obviamente el impacto ambiental es de una manera en ese ecosistema y de otra en medio de la nada. Por eso no se puede generalizar y condenar una actividad que por otra parte llevan países que han sido modelo en cuidado de medioambiente".
La presidenta puso como ejemplo su provincia, Santa Cruz, donde está el yacimiento de oro y plata Cerro Vanguardia. "En medio del desierto, nosotros asociamos la empresa estatal y la que lo explota y participamos en el cuidado ambiental, en la política laboral", aseguró.
La mandataria habló sobre el tema al ser consultada sobre qué suerte correrá la nueva ley de glaciares que está en estudio en el Congreso. Esto, porque ella vetó la que salió aprobada en 2008, lo que algunos sectores opositores asociaron con presiones de la empresa Barrick y del gobernador Gioja.
"Yo fui clara en lo que le transmití al jefe del bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, a quien le dije que no voy a vetar la ley, cualquiera sea el resultado", aseguró. Y remarcó que el veto "no fue sólo un pedido de las provincias cordilleranas sino también del entonces canciller Jorge Taiana", porque abría una posible disputa con Chile.
Analizó que "yo podría haber especulado diciendo no veto, y quedo muy bien y si hay un problema con Chile, que lo resuelva el Parlamento y los diputados y senadores que levantaron alegremente las manos, sin ver lo que estaban votando, las provincias cordilleranas, que se hagan cargo".
Agregó que "no soy una persona que haya especulado en mi vida, nunca me interesó quedar bien o mal en política. En política siempre me interesó actuar de acuerdo a mis convicciones, toda la vida, me ha ido bien con eso y también me ha ido mal, pero no pienso renunciar nunca a actuar bajo mis convicciones. Y dije, en esta oportunidad, que el Parlamento tiene también que hablar y darse una política y un pronunciamiento acerca de lo que quieren en materia de minería".
Esto, en relación al futuro del proyecto que, tras una fuerte disputa por una nueva norma, obtuvo media sanción en la Cámara baja recientemente y ahora debe debatir el Senado. La iniciativa salió con un consenso de última hora entre oficialismo y oposición, y para la lectura del giojismo, perjudica el desarrollo provincial al quedar indefinido el concepto periglaciar y, por ende, en el tapete no sólo la minería sino todas las obras en zonas de cordillera, como el proyectado túnel de Agua Negra.

