La Justicia de Paz no es la única que sufre un severo estado de colapso operativo. A la lista hay que agregar el Fuero de Menores, que desde hace más de 30 años subsiste con dos juzgados a pesar del incremento extraordinario que hubo de causas. A eso se suma el estado precario del edificio donde funcionan. Los jueces y los empleados le presentaron sucesivas notas a la Corte de Justicia pidiendo soluciones.

Ayer, en la Justicia de Menores nadie quiso hablar. Sin embargo, fuentes calificadas contaron que no dan abasto por la gran cantidad de funciones que tienen asignadas y las pésimas condiciones edilicias. Y reconocieron que hay demoras en los procesos que se tramitan. Inclusive, en un escrito que le presentaron al máximo tribunal, los jueces Carlos Ramírez y Estela Zorrilla dicen que en las actuales condiciones es "material y humanamente imposible satisfacer adecuadamente a los justiciables".

Los juzgados de Menores son dos desde 1973 y es el único fuero que no se ha visto beneficiado con la creación de nuevas estructuras. Se dedican a resolver causas penales y civiles. La primeras, por delitos de chicos menores de 18 años y las segundas son tenencias, tutelas, cuotas alimentarias, visitas, faltas y adopciones, entre otras.

La principal queja de los jueces, asesores, defensores de Menores y empleados es, justamente, la diversidad de causas en las que intervienen. Y en base a lo que dice la Convención de los Derechos del Niño, piden dedicarse únicamente a las penales y que las civiles sean tramitadas en el fuero de Familia, que sólo tiene asignados los divorcios; o contar con más juzgados. Una forma de descomprimir el estado de saturación que demuestran las estadísticas oficiales.

Es que la falta de inversión se contrapone a la evolución de la litigiosidad. Contando solamente las penales, en la década del 80′ ingresaban por año en cada juzgado 2.600 causas, en la del 90′ 2.850 y a partir de 2000, el promedio se fue a 12.600. Hay que contabilizar, también, unas 4.700 causas civiles anuales por juzgado.

Es el segundo fuero que hoy aparece impotente. Hace poco quedó demostrado que el de Paz se ve superado por las miles de causas contra deudores de impuestos que manda Rentas y hay riesgo de no poder resolver todas. La situación es tal, que la Corte y el Foro de Abogados pidieron más juzgados de Paz y en la administración giojista dijeron que pondrán la plata.

La situación ha despertado reclamos hasta en las más altas esferas de Tribunales. El fiscal General de la Corte, Eduardo Quattropani, elogió la "disposición del Ejecutivo de hacer un esfuerzo económico", pero salió con los tapones de punta contra la Corte de Justicia, porque no traza una "política de Estado". Atendiendo a la voluntad del gobierno de poner recursos, dijo que el máximo tribunal debería establecer un "orden de prioridades" para el uso de los fondos disponibles. Según el funcionario, la prioridad en la inversión de nuevas estructuras -más juzgados- la debería tener el fuero de Menores. Esto, porque la Justicia "no ha sabido acompañar la muy buena estructura de minoridad que ha desarrollado el Ejecutivo".

El fiscal general también recaló en el estado del edificio, ubicado en Mitre pasando Rioja. Dice que no alcanza "ni el grado de decoroso". Las fuentes coincidieron y agregaron que el subsuelo se inunda cuando se rompen las cloacas, la gente debe esperar en las escaleras y en oficinas de 2 metros por 2 metros se toman hasta dos y tres audiencias al mismo tiempo, cuando se supone que son privadas (Ver fotos).