Efectivos de la Policía Federal detuvieron ayer en pleno centro de la ciudad a uno de los exmiembros de la Policía de San Juan involucrado en los delitos de lesa humanidad cometidos en la época previa al golpe militar de 1976. Se trata de Carlos Santiago Castillo, a quien el juez Leopoldo Rago Gallo le imputa ser autor de homicidio, privación de la libertad, tormentos y asociación ilícita.

Castillo trabajaba en los 70’ en la Dirección de Inteligencia de la Policía provincial y poco antes del mediodía fue sorprendido por efectivos de la División Delitos Fiscales y Tributarios de la Agencia Regional Cuyo de la Policía Federal, a metros de la Plaza 25 de Mayo. El exuniformado permanece alojado en la delegación de calle Entre Ríos de la fuerza nacional y ya está a disposición de Rago Gallo para ser indagado.

El nuevo detenido está siendo investigado junto a un numeroso grupo de excolegas que respondían a las órdenes del por entonces jefe policial Enrique Graci Susini. La sospecha es que colaboraron con los grupos de tarea y participaron en los operativos de detención y los interrogatorios de dirigentes políticos, estudiantiles y sindicales de la provincia. Rago Gallo concluyó que en todo ese raid fueron autores de graves delitos que no son excarcelables, por lo que deberán cumplir una pena de prisión efectiva si son condenados.

A Castillo le endilgan los delitos de homicidio doblemente agravado por alevosía y por mediar concurso premeditado de dos o más personas por 14 hechos, privación abusiva de la libertad agravada por mediar violencias y amenazas y por haber durado más de un mes por 54 hechos y tormentos agravados por la condición de perseguido político en perjuicio de 73 víctimas. Además, le imputan ser parte de una asociación ilícita, es decir de una banda que se constituyó con fines de cometer actos ilegales.

De los expolicías investigados, algunos permanecen arrestados y fueron procesados. En ese marco, Graci Susini apeló la resolución y la Cámara Federal de Mendoza le dictó la falta de mérito, lo que significa que seguirá bajo la lupa judicial hasta que aparezcan nuevos elementos que le permitan al juez sobreseerlo o procesarlo otra vez. El exjefe de la fuerza de seguridad local estaba con prisión domiciliaria por razones de salud, hace poco se la revocaron y fue trasladado al Penal de Marcos Paz y luego de la falta de mérito, recuperó la libertad.