La crisis política por el conflicto con el Banco Central acusó ayer el primer impacto fuera del país con el embargo de las cuentas que la entidad monetaria argentina tiene en la Reserva Federal de EEUU, un fallo judicial que "mete presión sobre el canje’, según el el ministro de Economía, Amado Boudou, pero que "no altera’ los planes de constituir el Fondo del Bicentenario.
"Se está dañando" el canje de bonos en mora por otros títulos, aseguró Boudou durante una rueda de prensa en la que confirmó que el juez de Nueva York, Thomás Griesa, aceptó embargar cuentas del Banco Central de la República Argentina, a pedido de los denominados fondos buitres.
Los fondos de inversión especulativos Elliot y Dart, que al parecer siguieron la máxima de que "a río revuelto, ganancia de pescadores", lograron convencer a Griesa para trabar un embargo por 1,7 millones de dólares aprovechando el embrollo tejido en el país en torno al uso de reservas del Banco Central para la creación del Fondo del Bicentenario para pagar la deuda.
Los fondos buitres lograron el fallo en el marco de su embestida judicial para cobrarse millonarias deudas devenidas del cese de pagos de bonos soberanos argentinos de 2001.
La acción de estos fondos fue tildada ayer por el Gobierno de Cristina Fernández como una "conspiración" en contra de los títulos argentinos y del nuevo proceso de canje de deuda que Argentina planea concretar este año.
La presidenta aseguró en un acto público que incluso estos fondos cuentan con la "complicidad" de jueces y funcionarios argentinos implicados en una "formidable maniobra política" con el objetivo de poner fin a su mandato antes de 2011, cuando concluye su Gobierno.
Por su parte, Boudou, descartó cambios en el diseño del Fondo del Bicentenario, denunció "una fuerte presión sobre el canje" y admitió que esta situación complica la operación en trámite, aunque minimizó el impacto del embargo preventivo dictado por la Justicia de los EEUU sobre los fondos depositados en ese país.
Boudou, se encargó del juez Griesa, a quien tachó de "viejo conocido de los argentinos", un "embargador serial" que ha dictado en el pasado recursos de inmovilización de fondos de la previsión social de Argentina, cuentas de embajadas y del estatal Banco Nación, entre otros activos argentinos.
Boudou reveló que el riesgo país subió 12% y los bonos cayeron entre 5,7 y 8,5% desde el jueves, luego de haber tenido una mejora sustantiva desde que se había conocido la intención del gobierno de salir del default.
"Parece que los fondos buitres tienen oficinas en Buenos Aires" recalcó el ministro, en lo que pareció una referencia indirecta al titular del Banco Central, Martín Redrado.
Durante la conferencia de prensa el ministro insistió en llamar "ex presidente del Central" a Redrado, a quien le pidió que tenga "la actitud que debe tener" y deje que "las instituciones sigan funcionando".
"Señor ex presidente del Banco Central, deje que las instituciones sigan funcionando, tenga la actitud que debe tener", sostuvo Boudou y llamó a la gente a "no dejarse engañar" por el discurso de algunos funcionarios.
"Yo escuché decir al ex presidente que las reservas son de todos. Bueno, yo quiero decirle que las dudas también son de todos los argentinos", indicó.
En sus críticas, Boudou, acusó al vicepresidente Julio Cobos de ser el líder "de facto de la oposición" y le advirtió que su verdadera función es "llevar la voz del Gobierno" en el Congreso.
"Señor vicepresidente, cuál es su rol?; usted no es un legislador, está en el Senado para llevar la voz del Gobierno, no está en el Senado para ser el líder de facto de la oposición", remarcó.

