La investigación en torno al presunto caso de abuso por parte del cura Walter Bustos a un menor de edad en la que ayer quedó involucrado el Arzobispado tras el hallazgo en documento clave en la sede de la Iglesia, suma un nuevo capítulo. Es que, desde el Ministerio Público Fiscal salieron a responder el comunicado firmado por el arzobispo Jorge Lozano que indicaba "lamentamos que no se haya pedido la información previamente". En ese contexto, afirmaron: "Firmaron las actas en disconformidad".
El documento difundido por Fiscalía que lleva la firma de Eduardo Quattropani indica que, "atento al estado público del hecho y al comunicado emitido por la autoridad de la Iglesia Católica, que efectivamente el día viernes 09 de junio del corriente año, se procedió a realizar un allanamiento en el domicilio del Arzobispado de San Juan, sito en Calle Mitre de la Ciudad Capital de San Juan, en busca de documentación pertinente en la Investigación Fiscal llevada contra un sacerdote, por la presunta comisión de un delito contra la integridad sexual de un menor de edad".
Y afirma: "Se informa que, el resultado de tal acto ha sido POSITIVO, logrando el secuestro de documentación que seguramente, coadyuvara al esclarecimiento de los hechos".
Por otra parte, aclara: "Que el procedimiento ha sido ajustado a derecho, habiendo el Arzobispo firmado las actas en disconformidad. Que el disgusto que expresa la autoridad religiosa por el procedimiento, seguramente se hubiese evitado poniendo, espontáneamente, a disposición de la investigación, la documental en cuestión, asi como el testimonio de quienes tuvieron conocimiento de la ocurrencia de hechos relevantes".
Para finalizar: "Creemos firmemente en la igualdad ante la Ley y en la necesidad de proteger a los vulnerables de un modo efectivo".
Cabe recordar que, luego del allanamiento, el Arzobispado había difundido su comunicado, firmado por el arzobispo Jorge Lozano, que rezaba: "Queremos informar que de forma cordial en el procedimiento hicimos entrega de lo requerido. A su vez lamentamos que no se haya pedido la información previamente, sino que se determinara esta medida. Seguimos colaborando con la Justicia y acompañado a las partes como desde un primer momento".
La situación comenzó ayer, cuando, en medio del allanamiento, se secuestró un acta en la que consta el relato de la presunta víctima, quien narraba los ultrajes que padeció del sacerdote. El documento fue confeccionado en octubre de 2018 por el juez instructor del Tribunal Diocesano, David Gómez (también sacerdote), en cuyo tramo final se hace mención al juramento de "guardar secreto de lo actuado".
El tema es clave, dado que el denunciante había manifestado que un presbítero, que también es abogado, le había hecho firmar una declaración y que le hizo jurar sobre la Biblia que no tenía que decir nada. No sólo eso, sino que otro párroco, Nelson Cuello, quien escuchó y contuvo a la víctima y le aconsejó que le contara a su madre, señaló que informó a monseñor Jorge Lozano de la situación y que este le habría expresado que le daría intervención al padre Gómez, según consta en el expediente.

