Los cruces entre San Juan y Mendoza del último fin de semana por el protagonismo de sus fiestas nacionales, del Sol y la Vendimia, involucraron al gobernador José Luis Gioja que ayer contestó el requerimiento de los medios mendocinos y pidió -en tono de broma- que los mendocinos "no sean tan mezquinos" y le permitan hacer la fiesta. "No hay que buscar rivalidades que no existen", aseguró.
Si bien Gioja minimizó los roces y recelos entre ambas provincias, dijo que la Fiesta del Sol cada vez más está siendo reconocida en el país y en el mundo. "Dejen que tengamos nuestra Fiesta del Sol", exclamó el mandatario.
Gioja también tuvo espacio para la línea política y dijo que "a pesar que compartimos la misma región de Cuyo, somos sociedades con realidades sociales y políticas distintas. Hoy ni San Juan, ni San Luis, tienen un vicepresidente de la Nación que está constantemente cavando la fosa en su propia provincia -haciendo alusión a las últimas operaciones políticas del ex gobernador Julio Cobos para trabar la ley de endeudamiento-, por lo menos es lo que se ve desde afuera leyendo los medios mendocinos", dijo.
En tono conciliador, el presidente de la Cámara de Turismo de San Juan,
Saúl Saidel, dijo que las declaraciones de los empresarios turísticos de Mendoza, "no fueron una queja en contra de la Fiesta del Sol. Ellos lo que quieren es defender lo suyo sin molestar a los vecinos. El reclamo ha sido a sus gobernantes", aseguró Saidel.
Mientras que desde Mendoza, el director de Promoción Turística, Federico Vázquez de Novoa, aseguró a Diario Uno que la celebración sanjuanina no afecta "para nada nuestra Vendimia", y remarcó que es la fiesta más importante del país. Agregó que "la Fiesta del Sol es importante, pero la Vendimia no se ve amenazada bajo ningún punto de vista".
