En ambos lados del río Uruguay se aguardaba ayer con expectativa el fallo que difundirá hoy el máximo órgano judicial de las Naciones Unidas sobre el conflicto por la instalación de la planta papelera de la finlandesa Botnia en Uruguay.

Según supo la agencia de noticias DyN, se espera que la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya (Holanda), pueda reconocer que el país vecino no cumplió con el Tratado del Río Uruguay, al autorizar unilateralmente la construcción de la planta sin consultar a Argentina.

Además, no se descarta que la Corte Internacional fije una vigilancia estructural del funcionamiento de la fábrica de pasta de celulosa, considerada como una amenaza ambiental para el río Uruguay, límite entre Argentina y el país vecino.

En las últimas horas, trascendió que la resolución del tribunal internacional habría sido adelantada a las partes. Desde ambos lados del río, la mayoría espera que el tribunal de La Haya cuanto menos condene al Estado uruguayo por haber permitido "unilateralmente" la instalación de la papelera de la firma Botnia.

Pocos se animan a expresar confianza en que el fallo obligará al desmantelamiento o el traslado de Botnia a otra zona de Uruguay, lo que supondría una victoria completa en la lucha que la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú (Entre Ríos) libra desde 2004, cuando comenzó a alertar sobre los posibles daños ecológicos de la instalación de la papelera.

La controversia por la fábrica llegó hasta el tribunal en el 2006 por una demanda de Argentina, que sostiene que el país vecino violó el Tratado del Río Uruguay (firmado en 1975 por ambos países), que protege al río. Argentina considera que para construir la pastera se debería haber "puesto en marcha el mecanismo de información y consulta (entre ambos países) previsto en el propio estatuto". Como señal de protesta, los asambleístas de Gualeguaychú han realizado multitudinarias marchas y mantienen cortado desde hace más de tres años el puente hacia la ciudad uruguaya de Fray Bentos, donde se levanta la planta de Botnia.

La decisión que adoptará hoy el tribunal internacional (a las 10 en Argentina) es vinculante, final y sin posibilidad de apelación. Argentina y Uruguay están obligados a "obedecer la decisión adoptada" por ser ambos Estados Miembro de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Incluso, el incumplimiento por parte de uno de los dos países obligará al otro a recurrir al Consejo de Seguridad de la ONU.

Si bien el tribunal no resolverá sobre el bloqueo, en distintas oportunidades los asambleístas manifestaron que la única manera de que levanten la medida de fuerza es que la Corte de Justicia de la Haya resuelva la reinstalación de Botnia (inaugurada en 2007) en otro lugar, lejos de las márgenes del río Uruguay.

Integrantes de la Asamblea Ambiental Gualeguaychú aclararon que no se pronunciarán inmediatamente tras conocer el fallo, sino que lo harán en un plenario ampliado el 25 de abril cuando junto a sus abogados decidan los pasos a seguir en su protesta y si mantienen o no el corte de ruta en uno de los tres puentes a Uruguay.

La presidenta Cristina Fernández y su par uruguayo, José Mujica, se comprometieron a respetar el fallo, para lo cual designaron como interlocutores de ambos gobiernos a sus cancilleres, Jorge Taiana y Luis Almagro.