El juez rionegrino Juan Pablo Chirinos, que investiga la muerte del gobernador Carlos Soria, confirmó ayer que esperará los resultados de los estudios de un perito de la Corte Suprema de la Nación a la viuda y principal acusada, Susana Freydoz, para tomar alguna decisión sobre su situación procesal.

El magistrado confirmó así que la esposa del mandatario fallecido se mantendrá en libertad hasta que finalicen los peritajes que estaban previsto iniciarse el domingo, a cargo de Ricardo Rizzo, quien deberá determinar el estado de salud mental de la única imputada acusada del homicidio.

La confirmación se conoció el mismo día en que se concretó la reunión que el sucesor de Soria, Alberto Weretilneck, mantuvo con el vicepresidente a cargo de la Presidencia, Amado Boudou, y con el jefe de Gabinete nacional, Juan Manuel Abal Medina.

El gobernador que juró tras la muerte de Soria estuvo acompañado por el hijo del desaparecido mandatario, Martín Soria -que es también intendente de General Roca- y por el senador y hombre fuerte del distrito Miguel Ángel Pichetto.
Por la mañana, Chirinos reconoció que encontró ‘bastante deprimida‘ a Susana Freydoz, en la breve entrevista que mantuvo con ella el último fin de semana y ratificó que debe esperar los resultados de las pericias psiquiátricas para determinar ‘el estado de salud mental‘ de la única imputada por el hecho, ocurrido en la madrugada del 1 de enero.

‘Encontré a una mujer bastante deprimida‘, contó el juez que indicó que la sospechosa por la muerte de Soria, quien recibió un disparo en la cabeza en la habitación de su casa cuando estaba acompañado por su esposa, ‘ayer estuvo cinco horas en un sanatorio de la ciudad de Neuquén haciéndose estudios‘.