Una de las principales figuras del gobierno de Celso Jaque -el secretario General de la Gobernación, Alejandro Cazaban- generó en Mendoza toda una conmoción política cuando en medio de una sesión de interpelación en la Cámara de Diputados, denunció abiertamente y con nombre y apellido a los empresarios Daniel Vila y José Luis Manzano -titular y accionista del multimedios Uno y dueños de concesiones de servicios públicos- por "presión y extorsiones contra el gobierno en procura de favorecer sus intereses".

Ocurrió durante una interpelación que los diputados le hacían a Cazaban el miércoles por los decretos que favorecerían a la empresa de casinos Enjoy, del Hotel Sheraton y de cuyas explicaciones el secretario derivó intempestivamente hacia la denuncia contra el grupo empresario. "Mendoza es de todos y no puede quedar en manos de uno solo", dijo el secretario en la Cámara, en alusión directa a Vila, dueño de medios de difusión, de la distribución de electricidad, de una parte de la empresa de agua potable y de varias áreas petroleras (ver aparte).

La reacción de Vila no se hizo esperar. De inmediato negó la versión, contraatacó poniéndose a disposición de la Fiscalía de Delitos Complejos para que investigue la veracidad de la denuncia oficial y retó al gobernador a un debate público que ofrece hacer en Canal 9 y con periodistas equidistantes de su red de medios de difusión.

En las decisiones del Estado que implican a estas empresas están -según la imputación del Secretario Cazaban- los motivos de la supuesta "extorsión" que denunció ayer en la Cámara de Diputados, ante los azorados legisladores que tardaron en reaccionar ante el imprevisto matiz que tomó la interpelación por la legislación que regula las salas de juego en los principales hoteles de la ciudad (los del Hyatt y el del Sheraton, ambos competidores del Casino de Mendoza, del gobierno de Mendoza).

Mientras Vila -Manzano prácticamente no apareció en el escenario de la disputa- apelaba a todos los medios a su alcance para desmentir haber ejercicio presiones y mucho menos extorsiones contra el gobierno de Jaque, las principales figuras de la oposición atribuyeron la movida de Cazaban a "una cortina de humo para tapar la ineficiencia del gobierno" y le imputaron haber favorecido los intereses del Grupo Enjoy de Esparcimiento, los operadores del Casino del hotel Sheraton.