En una jornada histórica para los derechos de la comunidad homosexual argentina, el Senado de la Nación convirtió en ley en la madrugada de hoy, en general, y el particular, el matrimonio entre personas del mismo sexo, un proyecto que generó un fuerte rechazo en la Iglesia Católica y abrió una encendida polémica a lo largo y ancho de todo el país.

Después de casi 15 horas de debate, la cámara Alta le puso fin al suspenso en una votación ajustadísima que celebraron cientos de personas vinculadas a la comunidad de gay y lesbianas y otras por organizaciones sociales que desde que arrancó el debate hicieron el aguante frente al Congreso para apoyar el proyecto.

A las 4,02 de la madrugada se sometió a votación el proyecto con dictamen de mayoría del Senado que rechazaba el matrimonio gay y en reemplazo impulsaba la unión civil, sin derecho a adopción. Esa iniciativa fue rechazada por 33 votos contra 30. Dos minutos después se sometió a votación el proyecto con dictamen de minoría que ya tenía media sanción de diputados. Allí el oficialismo se anotó un importante triunfo al quedar aprobado el matrimonio entre personas del mismo sexo por 33 votos positivos contra 27 negativos y 3 abstenciones.

En el medio hubo algunas sorpresas ya que algunos senadores cambiaron su voto a última hora por sí o por no, incluida abstenciones que hicieron peligrar la votación a favor de la iniciativa, fuertemente respaldada por un amplio sector del kirchnerismo.

En las seis horas de discusiones, el cuerpo fue sorprendido por el cambio de posición de los oficialistas José Mayans (Formosa), Daniel Pérsico (San Luis) y Luis Vianna (Misiones), quienes anunciaron que se opondrán al texto aprobado en la Cámara de Diputados, en tanto la senadora rionegrina María Bongiorno, quien había asegurado que se opondría, anunció que se abstendrá al momento de la votación. En tanto, los cinco legisladores del radicalismo que respalda el proyecto de Diputados, encabezados por Ernesto Sanz y Gerardo Morales, anticiparon que votarían a favor en general pero reclamaban cambios en seis artículos "para emprolijar la redacción" de la norma, que finalmente no prosperó.

La presidenta de la Comisión General del Senado, Liliana Negre de Alonso que había logrado imponer un dictamen de mayoría contrario a el matrimonio gay por uno de "unión civil’ destacó, casi al cierre de la exposición, que San Juan fue una de las provincias en las que más firmas se juntaron contra el matrimonio entre personas del mismo sexo. Detalló que

se entregaron 147.000 de las 600.000 firmas en contra del proyecto que fueron receptadas por esa comisión en todo el país durante las audiencias públicas. Y mencionó que ella, junto al senador César Gioja y la senadora Marina Riofrío, fueron quienes recibieron en sus propias manos esas expresiones del pueblo sanjuanino. Y se disculpó, al reconocer que hubo quejas en todas las provincias por los pocos senadores de la comisión que la acompañaron durante las audiencias públicas

Por su parte, y al cerrar el debate por su carácter de presidente del bloque oficialista, el senador Miguel Angel Pichetto, recordó la importancia de otra hecho histórico para la defensa de los Derechos Humanos ocurrida también un 14 de julio: La toma de la Bastilla en Francia que abrió paso la la Revolución en 1789. "Aquel día el mundo daba un paso fundamental en la defensa de la libertad y la igualdad y, fundamentalmente, el derecho del Estado a garantizar la felicidad’. De eso se trata este proyecto de matrimonio entre personas del mismo sexo.