"No vamos a hacer caravana de festejo, mañana hay que laburar", fue la frase con la que José Luis Gioja bajó líneas a modo de pedido de prudencia por el resultado de ayer. Fue en dirección a la tropa, la dirigencia y los funcionarios, para que nadie dé por hecho o especule con una victoria en las generales que, son seguridad, lo volverán a tener como candidato a gobernador. Pero la militancia, lejos de guardarse sensaciones, vibró y estalló con euforia de principio a fin. Copó la sede de calle 25 de Mayo y no paró de celebrar por el triunfo y la impresión que deja la contienda de cara al futuro: "tenemos flaco para rato", gritó una mujer mientras se prendía en el olé, olé, olé…
Gioja había advertido que sin cargos en juego y con una definición de carácter institucional, la reacción debía ser moderada. Ayer lo repitió en su discurso y ante las cámaras y micrófonos que le llovieron apenas llegó al bunker peronista. Entre los militantes, el ánimo fue otro. Cantaron, gritaron, saltaron y taparon el edificio con banderas, afiches y carteles del SÍ.
El adelantado fue el choripanero que estratégicamente se ubicó en la esquina de 25 de Mayo y Alem. Fue minutos después de que se conocieran la encuesta de boca de urnas que daba ganador al SÍ a la re-reelección. A partir de ahí, más vendedores apurados por el mejor lugar y militantes de todas las edades envueltos en banderas, con remeras y al ritmo de la batucada que sonó toda la tarde.
Un camión para transmisiones satelitales quitó espacio. No fue problema, porque los que no entraban rápidamente se ubicaron en la terraza. Los jóvenes de la Juventud Peronista, Colina, Concepto Participativo, Horizonte, MAPU, EDEJU, Ideas, Villa Santa Filomena y Hermandad Peronista no se movieron del lugar que habían ganado adelante, al lado del escenario que se montó para recibir a Gioja y desatar más que nunca los festejos.
La espera fue larga. Mientras en la sede partidaria se escuchaba la promo "a los chori, los chori del SÍ", en Casa de Gobierno Gioja esperaba datos para reafirmar la tendencia. En las oficinas de la Secretaría General, estuvo con un reducido grupo de colaboradores.
A eso de las 19,30, los primeros funcionarios empezaron a salir desde Paula y Libertador rumbo al partido. "Ganó San Martín, ganó Boca y ganó el SÍ, qué más se puede pedir", alcanzó a decir un sonriente José Strada desde su auto. Más atrás pasaron los ministros Daniel Molina y Dante Elizondo y los diputados nacionales Ruperto Godoy y Daniel Tomas con síntomas de un inocultable festejo.
Unos de los primeros en llegar a la sede del PJ fue el líder del MOVICOM, "Pepe" Camacho, a las 18,50, acompañado por una ruidosa tropa chimbera. Más tarde, todos enmudecieron para escuchar cuando la presidenta de la junta electoral partidaria, Amada Díaz, decía a viva voz que hasta ese momento el SÍ llevaba recaudado el 71 por ciento de los votos.
Gioja, como siempre, llegó calzando la histórica campera roja. La que usa por cábala. Rodeado de periodistas y militantes, tardó más de 20 minutos en subir al escenario e invitar para hoy a la inauguración de una escuela, como ícono del pedido que lanzó para seguir trabajando como si nada hubiera pasado.

